7 junio, 2019

Escuela de Arquitectura de la Universidad de Miami

por Arquine | @arquine

 

Nombre del Proyecto: Escuela de Arquitectura de la Universidad de Miami
Arquitectos: Arquitectonica
Página Web: arquitectonica.com
Diseñador del Proyecto: Raymond Fort, Assoc. AIA, LEED AP
Socios encargados:
Bernardo Fort Brescia y Laurinda Spear
Director del Proyecto:
Sherri Gutierrez
Manager del Proyecto:
Rafael Guissarri
Paisajista:
ArquitectonicaGEO
Estructura:
GMG
Acústica:
Shen Milsom & Wilke LLC
Instalaciones:
Stantec
Sostentabilidad:
SUMAC
Contratista general y construcción:
Coastal Construction Group
Cliente:
Universidad de Miami
Ubicación: Miami, Estados Unidos
Fecha: 2018
Fotografía: Robin Hill, Miami In Focus, Multivista


 

Extendiendo la antigua asociación con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Miami, el edificio Thomas P. Murphy arraiga el compromiso de Arquitectonica con la universidad y con su ciudad natal mediante el diseño de un laboratorio y espacio colaborativo único para la próxima generación de arquitectos. El nuevo edificio LEED de 6,000 metros cuadrados genera un espacio que respeta la pedagogía educativa de la escuela.

La estructura expuesta de concreto y vidrio funciona como una herramienta de enseñanza al ilustrar algunos principios básicos de la arquitectura moderna, construcción y sustentabilidad. El edificio crea una plaza y un sendero adyacente que conecta el campus con la estación de transporte público de Miami.

Es, en esencia, una singular nave sobredimensionada con un techo abovedado suspendido 5.5 metros sobre el piso, sostenido por delgadas columnas de acero y algunos muros de carga. Esta estructura del techo provee un sentido de apertura y permite que la luz natural permee el edificio.

Un muro de concreto curvo mira hacia el acceso público principal y hacia el Jorge M. Perez Architecture Center, un edificio diseñado por el arquitecto Leon Krier, el corazón de la escuela de arquitectura. Este muro sur se abre a lo largo para estar en diálogo con el pórtico arqueado del edificio de Krier y el auditorio octagonal.

Actuando como un símbolo de bienvenida, la curva invita a los estudiantes a entrar en el edificio mientras que suaviza su recta planimetría. El techo mismo, un caparazón delgado con estructura de concreto, es un momento de alto drama visual.

La losa que se deforma levemente parece derretirse con el calor de Miami y forma un arco sutil que añade complejidad a la silueta de la estructura. Además de dar sombra a las fachadas de vidrio hacia el este y oeste, el techo arqueado también establece el principal gesto formal del diseño.

La curva del techo interactúa con la curva de la entrada para demostrar la plasticidad del concreto. Ambos gestos transforman una simple caja en una expresión arquitectónica dinámica, incorporando principios modernistas en un diseño progresista que influenciará a la próxima generación de arquitectos.


Puedes encontrar este proyecto en nuestra Revista Arquine No.88 enseñar arquitectura.

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