21 julio, 2021

Urban Nature

por Carlos Lanuza | @carlos_lanuza_

“Estoy mirando desde fuera la vida de una noche cualquiera en una pequeña ciudad cualquiera, y me doy cuenta de que estoy al margen de las noches cualesquiera por quién sabe cuánto tiempo, y pienso en miles de ciudades como ésta, en cientos de miles de locales iluminados donde a esta hora la gente deja que descienda la oscuridad de la noche, y no tiene en la cabeza ninguno de los pensamientos que tengo yo, a lo mejor tendrá otros que no serán nada envidiables, pero en este momento estaría dispuesto a cambiarme por cualquier de ellos.”

Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino.

 

¿Qué es la ciudad?

Probablemente hay tantas respuestas para esta pregunta como personas habitando la ciudad: para cada uno la ciudad es algo diferente. Ya no sirve un único criterio para definirla, la ciudad se ha vuelto difusa, y tiene tantas aristas que cualquier definición será por naturaleza excluyente. De ahí, quizás, deriva el hecho de la primera aseveración: necesitamos tantas definiciones como significados podemos encontrar. 

La manera cómo nos expresamos es fundamental para actuar sobre la realidad que vivimos. Los estudios urbanos, sociológicos, demográficos, estadísticos y todos aquellos ligados a la ciencia suelen ser estructuras tan elaboradas que se alejan del interés del ciudadano de a pie. Es como si la ciudad fuese dos cosas diferentes, por una parte un objeto de estudio, abstracto y platónico -un mundo de ideas-, y por otro, la calle, el semáforo, la papelera, la pelea entre vecinos, el autobús que no llega, los atascos, el museo con una exposición magnífica, me han robado la cartera. Pero es fácil olvidar que lo primero es consecuencia de lo segundo, y no al revés.

Esta aparente desconexión entre lo científico y la cotidianeidad urbana, que a veces parece una dicotomía irreconciliable, es trascendida por Urban Nature de una manera magistral. Esta pieza, a cargo de Rimini Protokoll, se ha inaugurado hace poco en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y se define como una “película transitable”, aunque esta definición, como antes, también es excluyente.

Urban Nature presume de tal promiscuidad de formatos que hace imposible clasificarla. Es teatro, exposición, película y performance a la vez: las lecturas se multiplican, se mezclan, se rozan y se contaminan entre sí. Es un acto radical de exposición empática: nos obliga a ponernos en los zapatos del otro, del inmigrante, del asesor financiero, del turista o del presidiario. Porque no es lo mismo ver cifras y leer testimonios de jóvenes inmigrantes no acompañados que escuchar la voz de una de ellos mientras estás acostado en una litera, en un espacio que simula un centro de internamiento. O verte reflejado en la pantalla como un ciudadano más que escucha las reflexiones de un señor que vive en los suburbios, y cuya historia vemos en la ciudad que ha dejado.

Urban Nature logra juntar por los extremos las experiencias más disímiles que pueden tener quienes habitan la ciudad. Te obliga a abandonar la actitud pasiva del visitante de museo que lee un cartel en el que se explica las consecuencias de las políticas implementadas. En lugar de esto, te hace “vivir” esas consecuencias. Establece un punto de contacto físico entre los que habitamos la ciudad, y deja el academicismo descafeinado de las exposiciones tradicionales para enfrentarnos con el otro, con lo que realmente constituye la ciudad.

La ciudad somos todos.

“Urban Nature” de Rimini Protokoll.  © CCCB, MartÌ E. Berenguer, 2021.

 

Rimini Protokoll es una compañía de teatro fundada en Berlín en el 2000. Sus piezas cuestionan el teatro tradicional para proponer nuevas maneras de vivirlo, tanto desde el punto de vista del actor/espectador, como de los formatos físicos en donde se desarrollan. Porque la arquitectura condiciona estos formatos, los determina, y los frena; esta compañía se quita el corsé del espacio construido para proponer nuevas experiencias.

 

“Urban Nature” de Rimini Protokoll. © CCCB, MartÌ E. Berenguer, 2021.

ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR./

Publica

Enric Miralles: un homenaje inconcluso

Hablar de Enric Miralles (1955-2000) en Barcelona es invocar una especie de leyenda en el mundo de la arquitectura, un personaje cautivador y enigmático. Su nombre lleva un aura entre arquitecto de culto —siguen apareciendo aún hoy en día, historias sobre su persona y su obra—, y genio local cuya muerte nos privó de continuar viendo su potencial, un potencial que parecía estar en su momento álgido cuando se vio interrumpido.

Ver más