21 junio, 2019

Un sistema, tres representaciones

por Erik Carranza L. | @SA_Anonima

Por un lado monopatines, scooters y patinetas, parecen ser los términos más utilizados últimamente en el lenguaje del espacio público, sin embargo hay una gran diferencia entre cada uno de ellos, como dice el lema en instagram de why i don´t skateboard: “todos lo hemos visto, bueno, tal vez no”. Los primeros son artefactos lúdicos recreativos, los segundos artefactos facilitadores de movilidad para distancias cortas. Ambos se ocupan para llegar de un lugar a otro y ya. Las patinetas requieren mayor grado de maniobra: no la ocupas y la dejas. Muy al contrario: no la sueltas porque te permite generar toda una práctica espacial en la ciudad. Por otro lado el metro, que como sistema de “transporte público masivo, seguro, confiable y tecnológicamente limpio”, según lo dice su página web, parece sólo cumplir con lo primero, con lo masivo. Siembre al borde del colapso —o si no intentemos llegar al metro Pantitlán en época de lluvia a las 6 de la tarde. En ambos lados queda implícito el cómo nos movemos y cómo leemos la ciudad mediante la representación de sus sistemas de movilidad.

 

Representación 1: la histórica

La ciudad en la vitrina, ese marco de aluminio con vidrio, a veces sucio, a veces rayado, que está en todas las estaciones del metro, a la cual no se le puede tomar una foto por el reflejo de la iluminación, ese plano acompañado de otro, el plano de barrio que nos indica lo que podemos encontrar en el kilometro próximo a la estación, que siempre marca el usted está aquí (aunque mentalmente estemos allá) que indica juzgados cívicos, ministerios públicos u oficinas postales (aunque raramente los utilicemos), que indica bancos (aunque cada tiempo estos cambian de ubicación) o gasolineras (aunque los que nos movemos en metro no las necesitemos), ese plano que sufre actualizaciones y que pronto veremos desaparecer pero que mentalmente lo conocemos y lo utilizamos cuando salimos de nuestra rutina.

 

Representación 2: la de movilidad integrada de la Ciudad de México: una ciudad, un sistema.

Massimo Cacciari en su libro La Ciudad dice que de ella “pretendemos que tenga una eficiencia, eficacia y movilidad extremas”. Este plano, diseñado por Pablo Peña, es el resúmen de esos tres términos pretendidos para la ciudad. Un plano con código QR —para que no tengamos problemas con el reflejo de la iluminación al tomar la foto— con la integración del metro, metrobus, RTP, tren ligero, trolebus, cablebus, tren suburbano y mexibus, un plano que es más diagrama y que parece representar otra ciudad que la Ciudad de México, pero que sintetiza e integra muchas ciudades de México en una sola y que tendremos que empezar a construir en nuestra memoria.

 

Representación 3: la de la serie metro por Distreeto skateboards

En el 2008 la marca Distreeto skateboards (no Distrito como el Federal) sacó una trilogía de patinetas de la serie metro de la Ciudad de México diseñada por Fernando Paz “Archie”, formada por tres tablas (azul, blanca y verde) en las que usa como base la señalética de la red del Sistema de Transporte Colectivo Metro pero sustituyendo sus estaciones por los spots y por los elementos mas representativos de la ciudad, indicando a través de esta serie los lugares del skateboarding en la Ciudad de México a manera de una crónica gráfica. En ella el nombre de la estación es sustituido por la contracción de su nomenclatura, por el nombre conocido del spot próximo a esa estación, por el elemento característico de ese spot o simplemente agregandole un prefijo para remarcar la característica del contexto inmediato. Así un barandal, una escalera, una rampa, un desnivel, una transición, una puerta, un bowl o una condición de inseguridad en la zona (ver estación Acatitla en la Línea A) determinan este sistema que sólo puede leer quién conoce la ciudad patinando.

Línea 1: Desnivel de Tacubaya, Glorieta de Insurgentes.

Línea 2: Plan Sexenal por Popotla, Parque de la Madre por San Cosme, Revo por Revolución, Hemiciclo a Juárez por Bellas Artes, Banks de Chabacano, 

Línea 3: Barandal de Potrero, Barandales de La Raza, Bowl de Tlatelolco: barandales, bancas y desniveles, Los Banks de División del Norte, Monumento a la mano de Obregón por Miguel Ángel de Quevedo, Barandal de 12 escaleras por Copilco.

Línea 4: Barandas con rampas altas por Santa Anita.

Línea 5: Barandales de La Raza.

Línea 6: Azcapo por Azcapotzlaco.

Línea 7: Escaleras de Camarones, Transición de Guanacacha por Río San Joaquín, San Agus por Polanco, Barandales verdes del Auditorio Nacional,  Escaleras de Consti en Constituyentes, Desnivel de Tacubaya. 

Línea 8: Hemiciclo a Juárez por Bellas Artes, Banks de Chabacano, Barandas con rampas altas por Santa Anita, Desniveles debajo del puente por Iztacalco, Skatepark de Iztapalapa por Cerro de la Estrella, Barda Verde en Constitución de 1917.

Línea 9: Desnivel de Tacubaya, Parque México por Chilpancingo,  Banks de Chabacano, Puerta 2 por Velódromo, Bowls del Metro Puebla. 

Línea A: Bowls de Cabeza de Juárez por Guelatao, Chacatitla por Acatitla.

Línea B: Tecnológico por Ecatepec.

 

Casí como lo que empezó a hacer Redretro con su Sistema de Transporte Onírico con la transformación de la señalización de las estaciones como Iztapalapa por Ayotzinapa, Normal por Normalistas o Lázaro Cardenas por el logotipo de Shell, Niños Heróes o Guerrero por un 43 como prefijo o parafraseando a un artista circense de la línea 2 del metro: “tengan dulces sueños, pero mejor aún, acuerdense de ellos”, la ciudad se moldea desde el pensamiento, a veces antes desde el sueño. El del arquitecto, el del urbanista, el del político —porque todos trabajamos para la ciudad. Pero mejor aún el del ciudadano, ese que patina, que imagina como deslizar en sueños ese barandal, esa escalera, ese talud para poner en práctica al día siguiente esa construcción mental, aunque no lo logré fisicamente y tenga que regresar para hacer el intento una y otra vez, aunque lo detenga la seguridad privada de ese acceso que intenta patinar para lograr ese truco (y ahora sí, sus familiares tengan que usar el plano del barrio del metro para ubicar el ministerio público). Ahí en el sueño primero, en el pensar antes de actuar esta la ciudad. Habría que preguntarse ¿cómo sería la edición 2020 de las tablas de la serie metro incluyendo las nuevas líneas de transporte público: metro, metrobus, tren ligero, trolebus, cablebus, tren suburbano, mexibus y los nuevos spots y skateparks de la ciudad? Soñemosla y que Distreeto skateboards la haga realidad para seguir conociendo la ciudad porque un monopatín o un scooter no es lo mismo que una patineta y como cantaban aquellos músicos del desnivel de Tacubaya en 1998: “…agárrense su tabla y salgan a rolar, brinquen la banqueta y rayen el barandal….”

¡Feliz Go Skateboarding Day 2019!

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