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Juegos modernos

El historiador de arte Aldo Solano Rojas, en el libro Playgrounds del México Moderno, revisa una tipología que acompañó a proyectos como Tlatelolco, Torres de Mixcoac y la Unidad Independencia y demuestra que representó un campo de posibilidad para la abstracción volumétrica o la integración plástica.

5 julio, 2019

Los niños cuidan las ciudades

Una calle en donde juegan en paz los niños es una calle segura. Por muchas razones, entre ellas, porque al pendiente de cada niño —desde diferentes distancias— está una madre, un padre, un hermano, la abuela. Estos cuidados forman, automáticamente, una red ciudadana y vecinal de protección que preserva también a todo el ámbito, a todos los transeúntes o habitantes.

31 octubre, 2016

El rompecabezas urbano

En el caso de una ciudad, no podemos llevar la analogía del rompecabezas demasiado lejos: las piezas no son sólo regiones o barrios y sus límites las calles que los definen, aunque en parte sí. ¿Tiene sentido intentar trabajar con las piezas del rompecabezas urbano sin un plan general de desarrollo urbano y sin una visión de ciudad? No. Y sí. Hoy no se puede pensar la ciudad sólo desde la visión total, ignorando las propiedades singulares de cada pieza. Aunque tampoco, evidentemente, se puede negar que las condiciones de cada pieza cambian según aquellas con las que entra en relación, sean contiguas o, en un conjunto mayor, distantes.

24 julio, 2016

¿Es la arquitectura sólo un juego (sabio y magnífico)?

La respuesta más obvia sería: no. La realización de un proyecto siempre está entrecruzada con aspectos sociales, económicos e incluso estéticos que no pueden reducirla a un simple concepto. La cita de Le Corbusier: “la arquitectura es el juego sabio y magnífico de los volúmenes bajo la luz” es un aforismo que sintetiza más de medio siglo de obra. Detrás de estos conceptos simples pero sonoros la arquitectura se reduce a lemas, frases breves que la hacen asimilable.

22 julio, 2016

El juego y los juegos de la arquitectura

Si la arquitectura es un juego, por más sabio, correcto y magnífico que sea, sus reglas tal vez se generen como las del futbol o el rugby, mientras se determina el juego, y el sentido de las mismas depende de lo que sean capaces de hacer, de su desempeño –performance. Esas reglas establecen códigos y sólo así es posible valorar si el juego es correcto o no. Pero los códigos —en general o de los juegos— se rompen, se quiebran o se doblan —de eso se trata el juego. Aunque el chiste puede ser –como le hace decir Woody Allen a Alan Alda en Crímenes y pecados— que las reglas se doblen y no que se rompan

12 diciembre, 2015