Revista Arquine No.86 | Formas Domésticas

Invierno 2018
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Proyectos

Emmanuel Picault | BIG | ELEMENTAL | Pezo von Ellrichshausen | Tato Architects | Davidson Rafailidis | OFFICE Kersten Geers David Van Severen | TAX Alberto Kalach

Conversaciones

Patrick Schumacher | Fernanda Canales | Luciano Concheiro | Frida Escobedo | México 68: Cuauhtémoc Medina | Humberto Beck | Gina Cebey | Sonia Rangel | Siobhan Guerrero

Ensayos

APRDELESP + Fabien Cappello + Xavier Nueno Guitart | Carmelo Rodríguez | Anna Puigjaner | Fru Fru | Alejandro Hernández Gálvez

 

Domesticar el espacio es la esencia de la arquitectura. La casa –domus– es el primer objetivo del arquitecto y el laboratorio por excelencia, desde las cabañas y la definición de un orden estructural y geométrico, hasta las cuevas y la ocupación de un contenedor. Resolver el programa doméstico dejó de ser un reto para el arquitecto, por lo que toda propuesta para conformar el hábitat está encaminada a su definición estética y espacial.
Algunas de las casas extremas que mostramos en Arquine 86 van más allá de la vivienda moderna asociando geometría y tiempo en la conformación del espacio. Unos espacios domésticos parten de preexistencias para dejar que el tiempo esculpa y erosione una ruina encontrada –de Emmanuel Picault– y el proyecto sea un acto de contención y edición; o bien, ocupan un espacio residencial temporalmente –Davidson Rafailidis– incorporando capas en el interior y en el exterior. Otras casas parten de la geometría como generadora de la forma habitable, sometiendo todo un programa residencial complejo al rigor de una circunferencia, en el caso de OFFICE, o a la intersección de un cono, un cilindro y un rectángulo en la propuesta de Pezo von Ellrichshausen. Otra propone objetos escultóricos habitables que pautan el paisaje, como ELEMENTAL en Chile; o construye plataformas que se escalonan en espiral dentro de un prisma –los japoneses Tato Architects–; hay quien diseña un habitáculo piramidal errante –BIG– o quien rescata la esencialidad corbusiana de la casa dom-inó –Kalach en Zicatela– como estructura suficiente y domesticada.

A su vez, los dibujos de Chris Ware, que publicamos en Vitrina, remiten al tiempo más que al espacio con la representación de las cuatro estaciones, y unos ensayos redundan en exploraciones eventualmente extremas, con aspectos contemporáneos de la vivienda que incorporan la flexibilidad y la fragmentación: un ensayo profundiza en las áreas de guardado mientras que otro estudia el caso de las cocinas colectivas y la vivienda difusa.
Los espacios domésticos contemporáneos que emergen en estas páginas prueban que la vivienda sigue siendo un campo fértil de experimentación.