3 julio, 2020
  • Co-editor IF Cultura
  • Textos Alejandro Hernández Gálvez, Ana Elena Mallet
  • Cubierta Pasta dura con tela
  • Tamaño 22.94 x 26.50 cm
  • Páginas 208
  • Edición Bilingüe
  • ISBN 978-607-7784-94-4

Ernesto Gómez Gallardo, Arquitecto

$400.00 $

Agotado

Categorías: ,

Descripción

Muy pocos arquitectos y diseñadores han tenido en México tantos usuarios como Ernesto Gómez Gallardo y probablemente sin saberlo. Los pupitres de miles de escuelas rurales, las sillas con paleta de cientos de aulas de la Universidad Nacional Autónoma de México o las bancas modulares de muchas plazas del país fueron diseñadas por él. Prolífico arquitecto, diseñador industrial y maestro de varias generaciones, Ernesto Gómez Gallardo nació en la ciudad de México en 1917 y se graduó en la Escuela Nacional de Arquitectura en 1943. Fue coautor del edificio de la Facultad de Derecho en Ciudad Universitaria, director de la Escuela de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y estuvo comisionado para la creación de la Escuela de Diseño Industrial de la UNAM. Su diseño de mobiliario para la casa-aula rural obtuvo la medalla de plata en la Trienal de Milán en 1963. Además de muchos otros proyectos, Gómez Gallardo participó en varios concursos nacionales e internacionales, en los que exploró su interés formal en la topología. Este libro, el primero monográfico que se le dedica, tiene su origen en el análisis de su archivo privado, presentando fotografías y dibujos inéditos, así como otros hechos ex profeso, e incluye textos que dan cuenta de su labor como arquitecto, diseñador industrial y docente.

También te recomendamos…

Publica

Casa en Midorimachi

El cliente puede elegir dónde quiere vivir. El marco continuo superpone las escenas de la vida diaria, y la madera de refuerzo diagonal los conecta de manera dinámica. Es una casa donde la repetición y la regularidad son una de las «escalas» que facilitan la diversidad en las actividades diarias.

Ver más
Publica

Casa Parroquial

La tipología adoptada toma partido de la idea de patio y de claustro. En este caso la “celda” se vuelca al “vacío” y el deambulatorio opera sobre el perímetro dando autonomía al muro que cierra el conjunto. La secuencia de un supuesto monótono recorrido procesional a través del pasillo se ve alterada por el ritmo de la luz solar que penetra cenitalmente por luceras circulares.

Ver más