23 marzo, 2019

Parque Hídrico La Quebradora

por Arquine | @arquine

 

Nombre del Proyecto: Parque Hídrico La Quebradora
Proyecto arquitectónico:  Loreta Castro-Reguera + Manuel Perló Cohen
Ubicación: Ciudad de México, México
Fecha: 2018
Fotografía: Loreta Castro Reguera, Rizoma


 

La Ciudad de México quizá sea la urbe que ha sufrido una de las transformaciones más drásticas de su contexto natural. Lo que originalmente era una cuenca endorréica que almacenaba un sistema lacustre de más de 1100 km2, se ha ido transformando durante los últimos 400 años hasta convertirse en una infinita mancha urbana donde el agua ocupa menos de 50 km2.

Esta mutación ha provocado cuatro importantes problemas relacionados con manejo del agua: falta de agua potable, inundaciones, hundimientos diferenciales y una reducida recarga del acuífero.

Iztapalapa, una de las alcaldías más grandes y la más densamente poblada de la Ciudad de México —con 1,800,000 habitantes—, cotidianamente sufre de esta problemática. La infraestructura responsable de drenar el agua es insuficiente cuando se trata de gestionar los excesos de lluvia, mientras que existe una insuficiencia de agua potable durante todo el año.

A decir verdad, la totalidad del sistema hidráulico tradicional de la Zona Metropolitana del Valle de México, dependiente de tubos y bombas, trabaja al límite de sus posibilidades. La megalópolis contemporánea necesita implementar un sistema hídrico, descentralizado, alterno y sustentable que considere el contexto natural y la forma de la ciudad como parte fundamental de su estructura.

El Parque Hídrico Quebradora se concibe como un proyecto piloto que busca aportar a la solución de este problema. Situado en la ladera de la Sierra Santa Catarina, muy cerca del lindero político de la ciudad, esta propuesta introduce un paisaje hídrico contemporáneo, único en su tipo, enfocado en iniciar la reconfiguración del sistema hidráulico a través de las siguientes acciones: la conducción e infiltración en el terreno natural del escurrimiento de agua pluvial proveniente de las avenidas adyacentes, Minas y Maíz, mitigando así inundaciones en Avenida Ermita Iztapalapa.

El tratamiento es de un litro por segundo de agua residual a través de un sistema combinado de planta de tratamiento de lodos activados y humedales artificiales. Este líquido se utilizará para el riego del propio parquet, y para el funcionamiento del sistema de sanitarios públicos que alberga.

Adicionalmente, el parque cosecha y filtra agua pluvial que será utilizada para consumo humano. Este proyecto será la primera infraestructura suave y descentralizada de la ciudad, proponiendo un estándar para las futuras intervenciones de diseño urbano, donde considerar al agua resulta fundamental.

La Quebradora introduce un espacio público de cuatro hectáreas que da lugar a un programa cultural, deportivo y recreativo, que se refuerza a través de la inclusión de actividades propuestas por la comunidad vecina y que acompaña a las funciones hídricas que desempeña el predio.

El terreno se estructura a través de un sistema de plataformas, plazas y caminos que se asientan sobre la pendiente del sitio y que reinterpretan la estrategia que tradicionalmente se empleaba en Mesoamérica para abordar el paisaje. El proyecto triplica el arbolado original del lugar, introduciendo especies endémicas y/o altamente adaptadas al ecosistema de la Cuenca de México.

La Quebradora impacta directamente a 28,000 personas que originalmente se asentaron de manera informal en un radio de 700 metros en torno al predio. Esta población tiene carencias de espacio público, áreas recreativas y del suministro regular de agua. El parque abre sus límites a la comunidad vecina al enfatizar la movilidad peatonal. Propone un ejemplo de una forma diferente de entender el espacio público, donde su principal función rebasa la estética y la recreación, para convertirse en una infraestructura hídrica y educativa, responsable de gestionar y reintroducir la imagen del agua en la ciudad.

 


Puedes encontrar este proyecto en nuestra Revista Arquine No.87 donde termina la ciudad.

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