28 mayo, 2021

Objetos y mobiliario mexicano

por Betina Rincón

 

Dikat –que significa “red de diseño” al ser un nombre compuesto por el sufijo “Di” en referencia a “Diseño” y “Kat” en referencia a k’at, el nahual maya asociado al poder de agrupar, juntar o reunir, tanto a personas como a los elementos necesarios para la vida humana– es una plataforma que reúne más de 54 marcas mexicanas de diseño de objetos y mobiliario. Durante la inauguración de su showroom, conversamos con Marcelo Sánchez Bretón, Alejandra Martínez Castillo –dos de sus fundadores– y con Ramses Viazcán –diseñador invitado– sobre el diseño mexicano.

Betina Rincón: Algunos opinan que no existe tal cosa como el diseño mexicano, sino sólo el buen diseño, que es universal al tiempo que local, porque aprovecha la diversidad de materiales que ofrece el territorio y se interesa por los saberes y tradiciones artesanales de sus habitantes. Para ustedes, ¿qué es el diseño mexicano? 

Marcelo Sánchez Bretón: Nosotros buscamos convertirnos en una iniciativa que impulse el diseño mexicano desde su significado: ¿quiénes hacen el diseño mexicano?, ¿quiénes están involucrados? Al identificar estos actores nos damos cuenta de cómo el diseño mexicano ha ido cambiando y se ha vuelto cada vez más auténtico e innovador, porque ha evolucionado no sólo desde su herencia tradicional folklórica sino desde la potencialidad que resulta de la unión entre lo nuevo, lo contemporáneo y las técnicas que, en muchos casos, son artesanales y, en otros, automatizadas. 

Alejandra Martínez Castillo: El diseño mexicano surge cuando ya se ha absorbido esa “mexicanidad”. Cuando se han entendido las costumbres y los modos de habitar.

Ramses Viazcán: Estoy de acuerdo en que el buen diseño es universal pero también creo que hay ciertos valores que nos unifican como diseñadores mexicanos, y uno de ellos es la querencia, esa palabra que describe la costumbre de regresar al sitio donde nos hemos criado. Hacemos uso de los materiales locales como el barro, la madera… Aquí, donde estamos, no hay ningún objeto de plástico: esto es algo que repito a mis estudiantes constantemente, porque el plástico no se relaciona con nosotros como sí lo hace el barro. Tendríamos que llevar esos materiales a otros objetos y reinventarlos. Octavio Paz decía: “Vasija de barro cocido: no la pongas en la vitrina de los objetos raros. Haría un mal papel”. Tendríamos que sacar la vasija de barro cocido de donde la tenemos escondida.

BR: Creo que la querencia y la identidad van muy de la mano. En México es difícil desligarse de esa identidad. Está constantemente presente en la ciudad, en la comida y en el lenguaje. Esto no sucede con esa intensidad en todos los países de Latinoamérica. ¿Cómo lo viven ustedes?

RV: Es una carga pesada y una responsabilidad muy grande. Es algo que me recuerda a una historia. Este mes, el 5 de mayo, se conmemoró el día de la Batalla de Puebla. Ese día de 1862 el ejército mexicano se enfrentaba a las tropas francesas que los superaban en preparación, número y armamento. El General Ignacio Zaragoza se dirigió a sus tropas para animarlos y les dijo: “Sus enemigos son los primeros soldados del mundo, pero ustedes son los primeros hijos de México”, y creo que así nos sentimos en todo lo que hacemos.

BR: Es posible que esos valores que unifican a los diseñadores mexicanos sean evidentes en este showroom. Aún y cuando sabemos que cada uno de los objetos que se exhiben son de 54 marcas diferentes, parece que estuvieran hechos por las mismas manos. 

RV: Es maravilloso ver cómo conviven todos estos objetos en un mismo lugar. Los diseñadores estamos acostumbrados a fotografiar nuestros productos de forma aislada. Para un catálogo, por ejemplo, sólo si hace falta complementar la escena incluimos algún otro objeto que no llame mucho la atención. La realidad es que en nuestros hogares los objetos conviven unos con otros en una diversidad de colores, materiales y acabados.

MS: La colaboración entre las diferentes marcas permite reunir en un mismo lugar las mejores propuestas de diseño en México y hay piezas de todos los precios. La idea es llegar a más usuarios y normalizar el diseño mexicano. 

RV: Sobre todo, sería importante descentralizar el diseño mexicano. Pareciera que en la Ciudad de México fuera más valorado que en otras ciudades.

AM: Es cierto, aunque nosotros hemos logrado reunir marcas también de Guadalajara, Monterrey, Puebla y Mérida, por ejemplo. Realmente hay propuestas muy buenas fuera de la  Ciudad de México.

BR: ¿Qué ventajas encuentran las marcas mexicanas en pertenecer a una red de diseño como ésta?

MS: El objetivo es fortalecer la industria del diseño con un modelo en el que se mejoran las condiciones operativas de las marcas para mantener márgenes atractivos de ganancia en un esquema de bajas comisiones. Así se abre un canal sólido para que las marcas comercialicen sus productos y, a cambio, ofrecemos a los usuarios garantía de calidad en el diseño y manufactura de las piezas.

RV: También resulta conveniente que alguien más se encargue de la comercialización mientras los diseñadores estamos haciendo lo que sabemos hacer: diseñar. 

Las piezas clasificadas en su página web bajo las categorías accesorios, iluminación y mobiliario son tanto estéticas como utilitarias y han sido diseñadas y fabricadas en diferentes ciudades del país. Algunas de las marcas que forman parte de Dikat son: aaba, Arudeko Axoque, Común, Comité de Proyectos, Dórica MDC, Melissa Ávila, Natural Urbano, PECA y Ramses Viazcán. Su objetivo es sumar más talento mexicano con la expectativa de cerrar el año 2021 con una red de 60 marcas e incrementar a 100 para el 2022.

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