11 junio, 2018

Arte y vida cotidiana

por Brenda Soto

 

Tras más de dos años en proceso, el Museo Morelense de Arte Contemporáneo Juan Soriano, desarrollado por JSa, abrió sus puertas al público el 8 de junio. Es parte del proyecto de construcción de equipamiento cultural desarrollado por la Secretaría de Cultura de Morelos en la ciudad de Cuernavaca, sumándose al Centro Cultural Teopanzolco, el Centro de Desarrollo Comunitario Los Chocolates e intervenciones en el Jardín Borda y la Antigua Estación del Ferrocaril.

El museo se ubica en el límite que separa el centro histórico de Cuernavaca de Amatitlán, uno de los barrios más antiguos de la región, convirtiéndose en un puente que conecta ambos puntos. Dentro del conjunto, todo el programa se desarrolla a partir de dos ejes principales: el espacio expositivo y el jardín, que ocupa más del 80% de la superficie. Ambos espacios se complementan, a veces híbridos, otras separados. En una lectura horizontal, se puede distinguir una transición paulatina: como primer punto el gran cuerpo del museo —que aloja la mayoría del programa planteado originalmente, en el sentido más formal de la idea del museo, las salas y la biblioteca— mira hacia el centro; conforme el terreno asciende y se acerca al barrio, se va fundiendo con el espejo de agua y con el jardín hasta llegar a los talleres, la parte del programa que se centra con mayor fuerza en la comunidad.

La lectura vertical también se reconoce como una arquitectura de filtros. En el recorrido por el jardín se incorporan las esculturas de Soriano, a modo de exhibición pero también a modo de vínculo: es la zona donde se desdibuja el límite, donde se pierde la idea de que las obras de arte se exhiben sólo en una sala y están ahí, al alcance de todos. Conforme se asciende por el edificio, los espacios expositivos son mucho más formales, con el acondicionamiento y la flexibilidad necesarios para albergar exposiciones de mayor complejidad y que requieren cuidados, aunque sin perder en ningún momento la conciencia del jardín.

El museo Juan Soriano es una ruptura de paradigmas, no sólo en la ciudad de Cuernavaca sino en la idea general del significado de museo y el público al que está dirigido: su mayor virtud está en la capacidad de entender y mostrar el arte en una doble postura, que no se limita al público especializado ni se desdobla ante todo el mundo, sino que se manifiesta a través de filtros capaces de reunir el arte y la vida cotidiana en el mismo espacio.

ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR./

Publica

Nuevos espacios culturales en Morelos

La ciudad de Cuernavaca, como tantas otras zonas metropolitanas contemporáneas en Latinoamérica, padece los perjuicios de una urbanización no planeada: densificación masiva de viviendas que conforman casi la totalidad del entorno construido y la consecuente insuficiencia de equipamiento.

Ver más
Publica

Inventario MMXVIII, Alberto Kalach

Inventario MMXVIII, Taller de Alberto Kalach, es el libro que acompaña la exposición homónima ubicada en el Jardín 17 de la Casa Barragán y que estará abierta al público hasta el 13 de diciembre.

Ver más