30 enero, 2020

Militancia de gabinete: Lina Bo Bardi

por Christian Mendoza

El Museo Jumex ha inaugurado Habitat, una exposición monográfica dedicada a la práctica de Lina Bo Bardi, arquitecta y diseñadora italobrasileña. Curada por Julieta González, José Esparza Chong Chuy y Tomás Toledo, la muestra trasciende una mera organización del acervo, permitiéndose interpretaciones, sí, sobre el archivo de la arquitecta, pero también sobre un momento que fue artística y políticamente complejo a nivel global.

Lina Bo Bardi en la construcción del MASP en Avenida Paulista junto al prototipo del caballete de vidrio con la reproducción de El estudiante de Vincent van Gogh en 1967. Colección Instituto Bardi/Casa de Vidro São Paulo. Fotografía: Lew Parrella.

 

Casas, revistas, mobiliario, escenografías. Habitat alberga las incursiones de Bo Bardi en tipologías y en instrumentos culturales diversos, como el diseño industrial enfocado en asientos y el diseño editorial, con la labor que emprendió en la revista homónima a la exposición, fundada con su esposo, Pietro Maria Bardi, y editada en la década de 1950. Se incluye también a la Lina vestuarista y escenógrafa, que aventuró nuevos espacios teatrales que difuminaran los límites entre los actores y el público, y que establecieran un diálogo entre la dramaturgia occidental y la identidad textil del Brasil profundo. Aparece también una Bo Bardi museógrafa: sus ensayos museográficos en los espacios expositivos que ella misma proyectó fundían el soporte físico con un discurso militante. Para la arquitecta, el museo debía cumplir un programa pedagógico que no fuera exclusivo de las clases medias, al tiempo que afirmarse como espacio público. También son abordadas algunas de las soluciones estructurales que implementó en proyectos como el Solar do Unhão, escaleras que demuestran las posibilidades para resolver una estructura con la mayor sencillez.

Lina Bo Bardi. Estudio preliminar –Esculturas practicables para el Belvedere del Museu Arte Trianon, 1968. Colección Museu de Arte de São Paulo (MASP). Donación, Instituto Lina Bo y P.M. Bardi, 2006. Fotografía: MASP.

 

Del cristal esbelto de la modernidad a los museos-escuelas, de las retículas a los programas en planta libre, Bo Bardi, según Julieta González, desaprendió de la modernidad. Afiliada al Partido Comunista, Bo Bardi, junto a otros intelectuales brasileños como Glauber Rocha, reivindicó el pasado africano de Brasil y cuestionó, partiendo de la cultura material de las “culturas originarias”, algunos de los preceptos sobre la artesanía bauhasiana y del arts & crafts de William Morris. ¿Qué lugar tienen los objetos rituales en la industrialización moderna? Estas reflexiones políticas son fundamentales en su labor, como explica Cindy Peña en su texto Teoría, experiencia, práctica: Los modelos pedagógicos de Lina Bo Bardi: “El tiempo de Bo Bardi en Bahía fue de profunda reforma para su filosofía, ya que la ciudad se había convertido en hogar de intelectuales, músicos, bailarines y artistas que enseñaban en la Universidad Federal. Bo Bardi se interesó en ver a Brasil desde una perspectiva antropológica, lo que influyó en su enfoque en la arquitectura. Viajó por toda la región conocida como el Nordeste, y rápidamente notó cómo las necesidades cotidianas eran diferentes de las de la ciudad. Su lectura de Gramsci le permitió ver la cultura popular como la expresión de un tiempo y una sociedad, y adherirse al proyecto popular-nacional del filósofo. Siguiendo la idea del intelectual orgánico de Gramsci, Bo Bardi diseñó sus proyectos con lo popular en mente.”

Vista de la escalera del Museu de Arte Popular en el Solar do Unhão, 1959. Colección Instituto Bardi/Casa de Vidro, São Paulo.

 

Para la Galería 3 del museo, Frida Escobedo, encargada del diseño museográfico de la exposición, recreó algunas de las estrategias de Bo Bardi para espacios expositivos, como los caballetes de cristal, e instaló muros de madera que se pueden modular en otros espacios y separan a la obra de las paredes del recinto, en un gesto que retoma las ideas de la arquitecta respecto al museo como un organismo vivo y lúdico. El recorrido, además de los proyectos, explica las posturas políticas de Bo Bardi. El espíritu antropológico de su práctica y de sus metodologías, de inspiración marxista, continuaron como una práctica de gabinete etnográfica: la recopilación de los objetos de la cultura negra. Las nociones sobre las raíces africanas, sobre el pueblo, afirmaron el papel protagónico de ella como intelectual, más que de los pueblos a los que pretendía representar. Sin embargo, su trabajo y el de otros colegas no fue aprobado por la dictadura militar brasileña. Su mirada hacia los objetos populares le proveyó de un lenguaje arquitectónico vanguardista al tiempo que vernáculo. Lejos de los esencialismos ideológicos, la muestra Habitat es una prueba de cómo la modernidad latinoamericana, y sus principales figuras, tendrían que ser observadas bajo perspectivas necesariamente matizadas.

Vista de la galería del MASP con los caballetes de vidrio, 1970. Colección Instituto Bardi/Casa de Vidro São Paulo Fotografía: Paolo Gasparini.

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