13 diciembre, 2017

Manos a mi Parque

por Arquine | @arquine

 

El taller del Desierto 2017, organizado por la Universidad del ISAD, consistió en el diseño y la construcción de un proyecto de intervención urbana desarrollado en un ejercicio académico durante el pasado mes de julio. El eje rector de la propuesta fue la apropiación del espacio público por parte de la ciudadanía. El grupo de trabajo es una mezcla de alumnos de diferentes semestres provenientes de la carrera de arquitectura y la de diseño, 16 y 7 alumnos respectivamente, coordinados por 3 profesores y el equipo de Zuloark-México.

La edición de este año se suma a los esfuerzos actuales del Ayuntamiento Municipal, el programa de USAID, Juntos para la Prevención de la Violencia (JPV), IMPLAN, y diversas asociaciones no gubernamentales que, desde principios de este año, consolidaron en la ciudad de Chihuahua un proyecto de trabajo comunitario denominado “Mi Colonia es Mi Casa en Riberas de Sacramento”. Para la implementación de este programa, se utiliza la Metodología de Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental (CPTED por sus siglas en inglés), reconocida por USAID como buena práctica por sus resultados de impacto en distintas regiones del mundo. El objetivo de la intervención es el incremento de percepción de seguridad y cohesión social, así como la disminución de la incidencia delictiva. Para el logro del objetivo, se ha establecido una serie de estrategias derivadas de la construcción de un diagnóstico participativo realizado a principios de este año, entre ellas: acciones de Alumbrado, mejoramiento de espacios públicos, cultura urbana, limpieza, diseño urbano, coordinación vecinal, cultura de la paz, entre otras. Estos componentes deberán ponerse en marcha bajo metodologías de diseño y ejecución participativas para garantizar el éxito de las mismas en aras de una mejor construcción de propuestas que generen un alto sentido de pertenencia.

El ISAD, observa una posibilidad de acción a través de un ejercicio de apropiación del espacio público; asumiendo la responsabilidad de generar en un mes de trabajo un proyecto construido para que contribuya con la regeneración de áreas destinadas a parques y/o espacios deportivos.


El programa culmina con la construcción de un prototipo a escala 1:1 a manera de instalación efímera, con el que se puedan poner a prueba, tanto los procesos de diseño como la funcionalidad de la propuesta.


El proyecto parte de la participación de diferentes organizaciones, principalmente el acompañamiento del equipo de consultores de USAID, que ya tienen construido, en conjunto con gobierno municipal, un capital social importante dentro de la colonia y desde ahí se empezó el trabajó de análisis del contexto entendiendo las dinámicas y los procesos que se daban en el barrio. Este primer ejercicio culminó con una actividad colaborativa para entender qué tipo de programas podíamos abordar desde la óptica de la mayoría de habitantes de estos espacios públicos. A partir de este punto se desarrolló un proceso de diseño en el que se tuvieron en cuenta las propuestas individuales de todos los alumnos del taller del Desierto pero se fue canalizando para elegir en consenso una propuesta aglutinadora y poder cerrar entre todos, y con aportaciones de la comunidad, el diseño ejecutivo.

A la vez que se terminaba la propuesta de diseño se empezó con el proceso para conseguir los recursos técnicos y materiales necesarios para implementar la propuesta en sitio así como los primeros acercamientos constructivos a través de prototipos.

El proceso constructivo de la intervención duró una semana iniciando en los talleres de la Universidad y acabando con la instalación in situ de las piezas, su ensamblaje y los detalles finales de acabados y paisaje.


La pieza se compone de 7 módulos con 5 programas diferentes: nodo comunitario, área de estancia, gradería deportiva, aula de educación ambiental y juegos infantiles. Y basa su claridad constructiva en 4 elementos materiales: perfil metálico en ángulos para la estructura, tarimas reutilizadas para pisos y techos, tablas de Madera para el mobiliario y malla-sombra para la cubierta. La disposición en forma de C en el punto central del parque dota a la pieza de un carácter articulador, por un lado recoge un espacio central que anteriormente estaba en total desuso y por otro lado sirve como elemento de conexión entre las diferentes áreas del parque, las deportivas de futbol y basquetbol, la de juegos infantiles, las de tránsito y las de estancia.

De la misma manera, por su disposición, genera un atrio alrededor de un nuevo patio o espacio de foro central dedicado a las activaciones vecinales para la creación de comunidad.

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