11 noviembre, 2014

Luis Barragán bajo la cámara. Conversación con Tufic Makhlouf Akl y Enrique R. Mirabal

por Mariana Barrón | @marianne_petite

Tufic Makhlouf Akl y Enrique R. Mirabal, director y guionista, han sido los encargados de retratar la obra máxima de Luis Barragan en el cine. La Casa de Luis Barragán. Un Valor Universal que ha sido presentado en Canadá, Colombia, EUA y recientemente en el Festival de Cine de Morelia. El documental de arte llamado por ellos mismos como ‘el patito feo’ del rubro es su principal medio donde plantean retratar la memoria de ciertos personajes.

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Mariana Barrón: Quisiera que me comentaran sobre su contexto ¿Cómo llegaron a hacer cine y qué tal la mancuerna entre director y guionista?

Tufic Makhlouf Akl: Si quieres lo enfoco más hacia la arquitectura, que viene más al caso. Yo estudié diseño industrial y gráfico en la Universidad Iberoamericana. Saliendo de la carrera en el 76, un maestro, el Arq. Carlos Somorrostro diseñó conmigo y un equipo editorial una revista llamada Arquitecto. Esta revista era algo muy sui géneris en su época porque no era la típica revista; había planos que se imprimían en albanene, había vitrales dibujados con papel que tuviera transparencias. Era un revista muy creativa, casi como un arte objeto. Duró varios números y recuerdo que era bimestral. Yo diseñaba la revista junto con más personas donde, gracias a todo lo que hacíamos, fue que conocí a Barragán, me tocó ir a fotografiar su casa para un número que se le dedicó entonces. Ahí conocí varias de sus obras.

Después estudié filosofía y cine. Enrique Mirabal, el guionista, estudió literatura y pedagogía e hicimos mancuerna para todos los proyectos en cine. Hemos hecho películas de ficción y cortometrajes pero, por azares del destino, hemos hecho varios documentales de arte donde muchos han sido de artistas surrealistas. El primero que hicimos fue de Bridget Tichenor, una pintora desconocida que murió hace 24 años. Por suerte pudimos hacer el documental en 1985 y al parecer es el único testimonio que hay de ella. Lo que pasa es que tenemos ese gusanillo de hacer cosas, rescatar gente que no se le da mucha importancia o que es importante y no tienen muy buen material audiovisual. Después nos juntamos para hacer un documental de Alan Glass que todavía vive y hace cajas objeto. Él ya tiene 80 años, pero sigue muy activo. El último documental que hicimos fue de Remedios Varo que también ha ido rotando en festivales.

Regresando a la arquitectura de Barragán, hicimos este documental porque, en 2011, la Fundación Tapatía de arquitectura Luis Barragán quería tener un documental sobre la casa porque no había mucho material de la misma. Como muchos de ustedes saben, esta casa es visitada mucho por extranjeros y es una visita obligada para muchos, es por esto que nos encomiendan hacer este documental. Hicimos la filmación durante 7-8 días y junto con ella salió un libro con el mismo título del documental: La casa de Luis Barragán. Un valor universal. Nosotros hemos movido este documental en diferentes festivales como por ejemplo: ARTESDOSC y en octubre estuvo en el Festival de Arquitectura y Diseño de Nueva York; también se presento en FIFA (Festival International de Filmes sobre Arte) en Montreal donde gustó mucho y lo repitieron en FIFA On Tour que se hace en varios lados.

Barragán es muy bien recibido y la gente está ávida de saber más de su obra. Con este documental también queríamos hacer una provocación para que la gente que no conociera la casa la fuera a ver. Definitivamente para nosotros mostrar arquitectura en vez de arte fue muy difícil de plasmar debido a que el cine es un medio bidimensional.

Enrique Mirabal: La visión del cineasta o del guionista no es la misma que la del experto en arquitectura, hay cosas técnicas diversas a comparación con otros puntos de vista que hablan más sobre las sensaciones. Yo sí conocía la casa de Barragán pero cuando empecé a hacer el documental entré a una especie de embrujo, enamoramiento con la casa y sus espacios. Oler la madera, habitarla en soledad, era meterte en su casa tanto conmigo, el director, el fotógrafo, etc.

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MB: Es importante, pienso, porque es crear una narrativa a partir de los espacios y generar una expectativa sobre cómo es que son. ¿Cómo planearon o idealizaron esa ruta que sigue este personaje que meten en el documental?

TMA: El documental se centra en la Casa Luis Barragán, no en toda su obra. Lo que hicimos fue ver sus orígenes en Guadalajara y lo que hizo antes de venir a la ciudad: sus viajes a Francia, Ferdinand Bach, Le Corbusier, el típico jardín europeo, etc. Descubrimos que el le daba la misma importancia al jardín que a la casa. Viajó a la Alambra, norte de África, Marruecos. Pero también tenía una parte muy local, muy de Guadalajara donde fusionó todo. Él hizo lo mexicano en moderno, los espacio, los cántaros, la vestimenta de la casa.

La narrativa la hicimos con un recorrido por la casa donde la cámara entraba e iba descubriendo cada espacio de igual manera como él lo planteó al diseñar la casa. La ventaja del cine, a diferencia de una revista o postal, es que se tiene el movimiento y eso nos daba mucha libertad de mostrar todo, hacer movimientos de cámara diversos. El espacio-tiempo era muy importante por el tema de la luz en Barragán. Tenemos muchos lapsos de tiempo en cámara donde se ve cómo entra la luz en cámara y va moviéndose hasta llegar al lugar que él quería señalar. Estos detalles nos gustaron mucho porque se volvían un reto. Era hacer sentir el espacio en un medio audiovisual. Pusimos a un personaje en el documental porque era un poco frío retratar puras paredes, techos y no sentir la presencia de Barragán, por tanto acudimos a un escenógrafo emérito llamado David Antón, Premio Bellas Artes, que además de parecerse mucho a Barragán, él lo conoció y estuvo en casa de Barragán cuando aún seguía vivo. Él era ideal para personificarlo y nos ayudó mucho para que Enrique pudiera poner voz en off, como si fuera Barragán narrando conceptos como el silencio, la serenidad, la soledad, el misterio, la magia y todo lo que le gustaba que tuviera una casa. Estos elementos hacían el documental más humano y nos ayudó mucho porque nos proporcionaba la escala. Si tu pones a una persona frente a una pared entiendes la escala y proporción, esto sin duda nos ayudó para mostrar el tamaño de los espacios; la sala, la terraza con muros de cuatro metros, etc. Barragán al ser un hombre muy alto le gustaban las transiciones dramáticas y esto también lo retratamos en el documental.

Es importante también mencionar que este año la Casa Barragán cumplió 10 años como Patrimonio de la UNESCO. Este documental es un homenaje de la casa como algo que es del mundo porque nos parece importante decir que la obra de Barragán es un legado para todos. Otra cosa importante que se dice de Barragán y que el Arq. Armando Chávez, director de la fundación, dice es que la casa era como un laboratorio, vivió ahí más de 40 años y ahí mismo cambiaba las alturas de los muros, cambiaba los colores de paredes, ponía y quitaba escaleras para ensayar sus ideas y conceptos.

Mucho se ha hablado sobre los planos originales de esta casa que no corresponden a los actuales. Él mismo la fue modificando e iba haciendo lo que plasmó en las otras casas o capillas.

MB: ¿Cómo sienten ustedes la relación del documental con la arquitectura? Cuando se hacen festivales de cine de arquitectura casi todos son documentales, de 10 películas que hay al menos 9 son documentales.

TMA: Pienso que es un buen medio para entender el espacio-tiempo. Es decir, puedes jugar con ello, no es lo mismo ver una casa en el día a en la noche, las luces cambian. El documental te puede ayudar a notar las diferencias de momentos. Por ejemplo, hay un documental de la famosa casa de la cascada de Frank Lloyd Wright en primavera, verano, otoño e invierno, donde es otra casa en cada momento y entiendes por qué se hacen ciertos detalles. El cine es algo que muestra mucho el tiempo, las texturas, los colores, es idóneo.

EM: Pero sí hay varios géneros del cine en general que te narran estos espacios, donde la toma de un lugar o edificio ya te dice gran parte de la historia, la clase social, la ciudad e instantáneamente entiendes por la arquitectura dónde estás, en qué época. Yo creo que la arquitectura y el cine van de la mano desde el principio.

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MB: También surge como documento de ayuda para investigación o estudio, ¿no? De arquitectos mexicanos no hay mucho documento en video por ejemplo.

TMA: Exacto y es algo que merece mucho de ello. Algo que recoja la obra de alguien porque probablemente puede perdurar más en el medio cinematográfico porque puede pasar que la obra en el tiempo se pierda o se interviene no muy elocuentemente. El cine es un documento de memoria y esa es de las cosas más importantes para nosotros. Por ejemplo, eso hicimos con el documental de Remedios Varo, que se murió hace más de 50 años y muy poca gente la conoció viva. Ahí era también todo un tema de rescate de la memoria de su obra pero sobre todo de su persona.

Nosotros estamos convencidos de que queremos seguir haciendo estos documentos con el resto de la obra de Barragán, sus casa, las capuchinas,…

MB: Ahora me gustaría hablar un poco de la cultura del festival. Vemos que ha habido una fiebre por estos eventos. ¿Cómo ven este rubro de exposición?

TMA: Es muy importante porque hay muy pocos festivales de documentales de arte entonces es muy difícil que haya foros. Hay en Montreal y Colombia, pero en México hay muy pocos. Uno como documentalista sí requiere de ver el trabajo de más gente. Este rubro por lo general no es comercial y agradecemos que haya este tipo de oportunidades. El documental de arte es como el patito feo del cine.

 

FICHA  TÉCNICA
CRÉDITOS  DOCUMENTAL
“LA CASA DE LUIS BARRAGÁN. UN VALOR UNIVERSAL” 
DIRECCIÓN Y PRODUCCIÓN
TUFIC MAKHLOUF AKL
GUIÓN
ENRIQUE R. MIRABAL
FOTOGRAFÍA
GUILLERMO GRANILLO AMC/AEC
EDICIÓN
LAILA HEIBLUM
MÚSICA
J.S. BACH, EMILIANO GONZÁLEZ DE LEÓN, GABRIELA ORTIZ Y DEBORAH SILBERER
ELENCO
DAVID ANTÓN
VOCES
ÓSCAR NARVÁEZ
FRANCISCO REBOLLEDO
MÉXICO  2011
29 minutos

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