28 agosto, 2018

La Torre Reforma, finalista en el International Highrise Award 2018

por Arquine | @arquine

Fotografía: Iwan Baan

La Torre Reforma ha sido nominada como uno de los mejores cinco rascacielos para la reciente edición del International Highrise Award 2018. La premiación, realizada cada dos años desde el 2004, se ha encargado de otorgar la mención a los mejores rascacielos a nivel global, fomentando estructuras que con una sustentabilidad ejemplar en su forma exterior y en la calidad espacial de su interior. Conocido también como el «Pritzker de los rascacielos», en esta ocasión contó con 36 nominados de 15 países y la organización estuvo a cargo nuevamente de la ciudad de Frankfurt en conjunto con el Museo Alemán de Arquitectura y el Banco DekaBank.

La Torre Reforma, en la Ciudad de México, es un proyecto de Benjamín Romano. Catalogado como el segundo edificio más alto de México (con unos 246 metros), este rascacielos fue elaborado bajo un concepto estructural tecnológico innovador para resistir movimientos sísmicos. Su construcción fue finalizada en noviembre de 2016, con un costo de 130 millones de dólares. Durante el mismo año le fue otorgado el premio Obra del Año 2016 entregado por la revista Obras, y el premio Obra CEMEX 2017.

El jurado del premio describe de esta manera el proyecto: «En medio de una región con riesgo de terremotos, la característica fachada de la Torre Reforma tiene más que sólo propósitos estéticos. Las dos paredes exteriores masivas de concreto expuesto y el tercer lado vítreo no sólo generan una extraordinaria planta triangular, sino que también proporcionan un máximo de resistencia al sismo. Los muros de concreto se hunden 60 metros en el suelo como un cimiento sólido. Además, el edificio puede moverse con las fuerzas sísmicas ya que grandes aberturas en las paredes masivas sirven como ‘zonas de deformación’ y dado que los tensores de acero que cargan los pisos funcionan como bisagras flexibles para la fachada de vidrio. Durante el severo terremoto de septiembre de 2017, este concepto ya ha demostrado ser altamente efectivo.»

«La altura inicial de uno de los muros de hormigón, de 200 metros, se dobla dramáticamente hacia adentro. Esta característica es una respuesta a las normas de construcción de la Ciudad de México: los rascacielos en el Paseo de la Reforma no pueden tener más del doble del ancho de la calle. Si un edificio excede esa altura, la parte superior debe remeterse. Todo el ancho del tercer lado del edificio, completamente de vidrio, se abre hacia el Bosque de Chapultepec. Con el fin de crear espacio utilizable adicional, las plantas se liberan del corsé estrecho del triángulo. Al frente, la fachada aparentemente lisa forma una cuarta esquina casi imperceptible.»

 

 

Los demás proyectos nominados este año son: MahaNakhon, en Bangkok, de OMA, con una altura de 314 metros, finalizado en agosto del 2016; Beirut Terraces, en Beirut, de Herzog & de Meuron, con una altura 119 metros, finalizado en junio de 2016; Chaoyang Park Plaza, en Beijing, de MAD Architects, con una altura de 142 metros y cuya construcción fue finalizada en agosto de 2017; y, por último, Oasia Hotel Downtown, en Singapore, de WOHA, con una altura de 199 metros, también finalizado en 2016.

El ganador será anunciado el próximo 1º de noviembre en Frankfurt y la exhibición Best High-Rise estará abierta desde el 3 de noviembre de 2018 hasta el 3 de marzo del 2019.

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