12 octubre, 2021

La columna rota

por Carmelo Rodriguez | @arqueolofuturo

Selinunte. Giulio Paolini. Escultura. Museion, Bolzano, Italy. 1977.

 

La obra «Hommage à Nicolas Ledoux» (1989) de la pareja de artistas franceses Anne y Patrick Poirier propone una columna tambaleante de acabado cromado en medio de un edificio de fachada espejada en el barrio de Ponant en París. El corte en secciones de la misma le hace parecer a la vez tanto una columna fajada, esa que tanto gustaba al propio Ledoux,[1]  como mutilada. Con su columna de acero pulido los Poirier rechazan el simulacro y la columna rota es vista como el colapso demoledor de un mundo futuro, condenado ya antes de que existiera. Como una poética reinvención del pasado o el futuro, esta falsa ruina perfectamente lisa y brillante resuena como una advertencia ante unos edificios totalmente acristalados de apariencia moderna que representan el fracaso urbanístico de este barrio de la periferia parisina. 

Pata. White Cube Gallery. Adriano Amaral. Escultura. London, United Kingdom. 2013.

 

Offices for Technimetrics Inc NYC. Peter L  Gluck & Associates. New York City, USA. 1984

 

La columna clásica lleva implícita una idea de ruina en sí misma desde su re-interpretación en el Renacimiento. En un contexto contemporáneo, existen numerosas interpretaciones de esa «ruina» por parte de artistas como Adriano Amaral en su instalación «Pata» (2013) o Giulio Paolini en «Selinunte» (1977). Éste último realizará varias versiones de esta obra en la que destroza moldes completos de escayolas de columnas acanaladas. A pesar del nivel de destrucción que presenta, con un simple pedazo la columna sigue estando presente en cada una de esas esculturas ya que los detalles de la misma forman de igual manera parte del imaginario colectivo tanto en ruinas como perfectamente modelada. Esa misma idea la desarrollará el propio Paolini en otras esculturas como «Hierópolis» (1982), experimentando también con formatos más perfomativos de la ruina en sus escenografías para «Il Trasloco» (1973) y «La Mandragora» (1983).

Broken Pillar. Shan Hur. Instalación de arte. 2008.

 

Hommage à Nicolas Ledoux. Anne & Patrick Poirier. Escultura. París, Francia. 1989.

 

Para la remodelación de la las oficinas de la empresa Technimetrics en Nueva York de 1984, el arquitecto Peter L. Gluck necesitó añadir dos pilares falsos para adecuarse al ritmo general del edificio, por lo que decide que una de esas nuevas columnas aparezca totalmente seccionada con sendos muñones de hormigón falso por encima y por debajo. Así es como lo añadido se hace evidente, creando así una potente imagen de ruina de la modernidad. Esa ruina que antes siempre había estado asociada a la antigüedad clásica, se aprovechaba de esa imagen de Charles Jencks en la que promulgaba que la la modernidad había muerto el día 15 de julio de 1972 a las 3:32 con la demolición del edificio de viviendas Pruitt-Igoe en St. Louis. Esa modernidad en desaparición dejaría una gran cantidad de ruinas con las que poder diseñar de manera simbólica. El artista Shan Hur realizará esa arqueología inversa de los contenedores neutros modernos que albergan la mayor parte de exposiciones de arte, a través de pilares falsos que al romperse enseñan instalaciones, objetos cotidianos e incluso animales dentro. Su serie «Broken Pilar»  afianza esa idea de ruina moderna.

Exegi Monumentum Aere Perennius. Anne & Patrick Poirier. Escultura. Prato, Italy. 1988.

 

Corinthian Hybris. PichiAvo. 2018. Exposición individual «Versus» en la Galería Underdogs de Lisboa. Créditos fotografía: Bruno Lopes.

 

Sin embargo tanto en el diseño arquitectónico de Gluck como en las intervenciones artísticas de Hur los pilares modernos aparecen casi como una caricatura de lo que debieran ser ya que ambas imágenes representan una columna simplificada en el que el único relleno será un sucedáneo de hormigón. El artista Karsten Födinger propondrá la imagen que quizá de manera más potente evoca esa idea de ruina de la modernidad en su obra «Untitled» (2012). En ella, un pilotí cilíndrico ha ido perdiendo su capa más superficial evidenciando así el armado metálico que le da su geometría y un engrudo de hormigón interno que va desprendiéndose poco a poco por entre los huecos de la armadura. La ruina clásica juguetea ahora con la moderna en una orgía de columnas rotas que “adornan” las galerías de arte y arquitecturas contemporáneas. 

Building Cut (column #1). Daniel Arsham. Escultura. 2005.

 

Untitled. Angsteisen. Karsten Födinger. Escultura. RaebervonStenglin, Zurich, Suiza. 2012.

 

2017 Primary School in Orsonnens. TEd’A Arquitectes. Fotografía de Luis Díaz Díaz.

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