17 octubre, 2017

Recuperar la ciudad como escenario de juego

por Arquine | @arquine

El Laboratorio para la Ciudad, en colaboración con la Autoridad del Centro Histórico, lanzó el concurso Juguetes Urbanos, una convocatoria abierta a arquitectos, diseñadores industriales, urbanistas y agentes creativos en general a idear intervenciones urbanas que a partir del juego reactiven espacios públicos subutilizados con nuevas interacciones, provoquen curiosidad e inviten a los vecinos, especialmente a las y los niños, a reapropiarse del espacio público y jugar en la ciudad.

Estos juguetes urbanos debía ser, de acuerdo a la convocatoria, «objetos con múltiples funciones que se adaptaran al espacio público donde se instalan; que respondieran a la demanda de niñas y niños que buscan diversión y medios para explorar el mundo»: «artefactos que llevaran al límite las formas del mobiliario urbano infantil, desafían los juegos clásicos que se instalan en espacios públicos, como los columpios, las resbaladillas y otros módulos estandarizados de plástico».

Se recibieron 86 propuestas y esta semana se anunció el nombre de los seleccionados, que recibirán, cada uno, un premio de 50 mil pesos y podrán ver ejecutadas sus propuestas en tres plazas públicas de la Ciudad de México, algo que, de acuerdo al Laboratorio de la ciudad, cobra especial importancia ahora, tras el sismo del pasado 19 de septiembre, pues, según apuntan, los niños pueden presentar «flashbacks, comportamientos repetitivos durante el juego o temores específicos que no existían antes» de tales acontecimientos. En este sentido, recuperar el juego en el espacio público se torna fundamental no sólo para habitar una nueva y necesaria dimensión de ciudad –tan necesitada en ciudades como ésta–, sino que permitirá trabajar posibles traumas potenciando tanto habilidades sociales como estrategias cognitivas: «Tener momentos de interacción relajada y divertida con su familia o amigos reduce sentimientos de ansiedad e inseguridad, disminuye los niveles de estrés individual y comunitario que, si no se tratan, pueden exteriorizarse a través de violencia. Ahí radica la importancia del juego en estos momentos».

 

Proyectos seleccionados

PLAZA LORETO | PROYECTO AROS | PALMA

El proyecto se desplanta dentro de la fuente central, la cual, además de ser un ícono de la plaza, ya genera actividades lúdicas espontáneas. Utilizar este punto específico para el juego evita interrumpir las actividades y el flujo diario de la manzana. Aprovechamos el trazo existente de la plaza, al igual que los elementos urbanos como las bancas para crear un espacio contenido pero visible. El resultado es un ambiente seguro donde los padres de familia pueden supervisar a sus hijos, y ellos explorar el juego libremente.

La propuesta responde a diversos tipos de juego que se ven mayormente influenciados por el entorno espacial del niño. El caso del juego físico es donde la relación es quizás la más estrecha. Recorridos en rampas circulares, opuestas en su inclinación y cambios de nivel, que en conjunto con la red de escalar y la presencia del agua, generan obstáculos y momentos de riesgo moderado que incitan a la interacción y el juego dinámico.

El carácter concéntrico de la propuesta crea una serie de umbrales que pueden ser tanto físicos como imaginarios. El acceso al primer anillo es totalmente abierto por un lado del círculo. Sin embargo, para poder llegar al siguiente anillo, el niño debe recorrer por lo menos un cuarto de la pasarela o atravesar un túnel. Desde aquí, y para llegar al espacio central, se presenta el tercer obstáculo; la red en el agua. Esta serie de capas, umbrales, y puntos de observación elevados son tierra fértil para los juegos socio-dramáticos y de reglas.

Las rampas abrazan temporalmente el ícono de la plaza y pueden ser utilizadas con la presencia de agua mientras la fuente está en funcionamiento, lo que provoca un ambiente de intriga y emoción que despierta en los niños diferentes sensaciones; o con la fuente completamente vacía. Esta versatilidad permite que su uso vaya más allá del juego infantil, pudiéndose transformar incluso en un pequeño foro para la comunidad.

 


PLAZA EQUIDAD | DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS | FERMÍN ESPINOSA, IVÁN VALERO, PAOLA SILVA, GUILLAUME BEAUCHESNE, HECTOR DELGADO, GERARDO SALINAS

Al Parque de la Equidad, donde optamos por desarrollar el proyecto de juguete urbano, le queda grande el nombre. No es un parque, es más bien un predio sin uso que se ha intentado convertir en espacio público sin demasiado éxito, y tampoco representa la equidad, ya que en una de las zonas más desfavorecidas de la ciudad, lejos de tener un parque a la altura del resto, tienen un rincón urbano oscuro, aislado, sucio y rodeado de rejas metálicas y alambre de espino, como si del patio de una prisión se tratara.

Convertir ese espacio en una zona de juegos digna requeriría un rediseño completo, pero la limitación económica de 100mil pesos para todo el proyecto nos obligó a buscar un camino alternativo económico. Una historia.

El proyecto se fundamenta en la construcción de una narrativa que altere el entorno y lo convierta en un elemento que de valor al espacio en lugar de restarle. Planteamos una historia donde las rejas y el alambre de espino no son un símbolo de peligro y de inseguridad si no que son la jaula que contiene a unos monstruos muy especiales en su interior.

Cada día, el parque abre sus puertas y allí están los monstruos paseando por su jaula, como si una visita al parque jurásico se tratara. Cada monstruo aglutina unas actividades diferentes, desde la psicomotricidad hasta la expresión artística, porque durante el día son inofensivos y permitan la interacción con los niños de diferentes edades dentro de la jaula.
Al caer la noche, cuando los monstruos se vuelven peligrosos, el parque se cierra y éstos quedan contenidos en la jaula. Desde las ventanas del barrio próximas al parque se pueden ver las cabezas sobresalir por las rejas.

Los niños de Tepito no tienen el peor parque de la ciudad, tienen el único parque de monstruos, tienen algo exclusivo que cada día es diferente y desarrolla su imaginación. Además, también hay un huevo, se están reproduciendo. Si el parque funciona, dentro de poco aparecerán nuevos monstruos que harán crecer y mejorar el parque con ayuda de la comunidad.

Fin.


PLAZA SANTA CATARINA | POLERAMA | CASSANDRA GUTIÉRREZ, BEATRIZ RICO, ALEJANDRO MORA

Polerama es una instalación lúdica que mediante un sistema de poleas incita a diferentes usos. El diseño está basado en tres principios: la reapropiación de un espacio con alto valor arquitectónico y patrimonial; incitar la interacción y el juego entre desconocidos y fomentar otro tipo de actitudes y usos entorno al espacio público. Los asientos están conectados en parejas por los extremos de las cuerdas de manera aparentemente aleatoria y están dispuestos a diferentes alturas, no se puede saber a primera vista cuál es el par que le corresponde. Descubrir cuál es el asiento al final del otro extremo por medio de la interacción entre usuarios, usar los asientos de columpio, a modo de lianas o medir su fuerza para levantar a un amigo, son algunos usos que tanto niños como adultos irán descubriendo.

 

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