27 junio, 2020

Hotel Tepoztlán

por Arquine | @arquine

Nombre del proyecto: Hotel Tepoztlán
Arquitectos:
Taller Carlos Marín + Pasquinel Studio
Página web:
tallercarlosmarin.mx | pasquinel.mx
Superficie: 1,537 m2
Ubicación:
Tepoztlán, Morelos, México
Fecha:
2020
Fotografía:
Onnis Luque


Entre vegetación exótica y misticismo, el Hotel Tepoztlán se asienta en lo que una vez fuera una parcela abandonada donde la vegetación silvestre había tomado ya posesión y los antiguos árboles flanqueaban el acceso principal de una accidentada topografía.

El oasis de coloración terracota que aloja once habitaciones se diluye a través de cuatro volúmenes que permiten ordenar equilibradamente el programa del hotel y el paisaje circundante.

Al entrar, una imponente grapa de concreto pigmentado se entrelaza con los perfectos Tabebuia para formar el marco de entrada; al continuar el camino, la peculiaridad geográfica del terreno toma protagonismo al revelar un paisaje volcánico que responde a las condiciones topográficas del lugar. Del lado derecho, con una línea fugada trazando un muro, encontramos las oficinas y programa administrativo del hotel. 

Gracias a la riqueza pétrea del terreno y a su extracción estratégica, el proyecto juega con los llenos y vacíos; convirtiendo los vacíos en espacios funcionales de servicio, paisajes bucólicos y cráteres que con la precipitación se convierten en espejos de agua naturales. Mientras que los llenos se traducen en maravillosas bardas y pisos realizados por artesanos del lugar.

De frente, el volumen de concreto de coloración terracota que envuelve las habitaciones, confluye con las formaciones rocosas circundantes. Este es fragmentado por los barandales y puertas realizadas con madera de obra reciclada que permiten crear un ritmo visual que remata con las terrazas; juegos de luz y sombra se crean entre las columnas y la marimba de madera que resguarda del asoleado cielo azul de Tepoztlán. En planta baja se encuentran el restaurante y salón de yoga con piso de madera reciclada.

Dentro del conjunto, los cambios de nivel naturales del sitio junto con un diseño de paisaje de la mano de Luis Guisar, permitieron la creación de espacios de encuentro para la arquitectura y la naturaleza en dónde se lograron rescatar el 99% de las especies encontradas en el terreno.

Al fondo del sitio, el edificio de amenidades alberga la cocina y bar del hotel, cuarto de masajes, gimnasio, temazcal y regaderas comunes. Este volumen resguarda junto con un muro de piedra volcánica y vegetación recuperada, la alberca y estanque de lirios. En el sótano de este cuerpo se ubican bodegas y cuartos de máquinas; así como las cisternas para el tratamiento y reutilización del agua recolectada en azoteas y distribuida a través de canales. 

En Hotel Tepoztlán, los muros surgen de las piedras y de las piedras surgen los espacios.

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