29 julio, 2018

Finalistas MCHAP 2018

por Arquine | @arquine

Los finalistas para el Mies Crown Hall Americas Prize 2018 fueron anunciados el día de hoy por Dirk Denison, director del mismo, y Ricky Burdett, presidente del jurado, también integrado por Jose Castillo, Ron Henderson, Rodrigo Pérez de Arce y Claire Weisz. El premio se entrega cada dos años y, según los estatutos del mismo, «reconoce lo mejor de la arquitectura construida en America» desde el 2013. En las declaraciones del jurado, Ricky Burdett afirma que aunque hay muchos premios de arquitectura, «este es diferente. Cada dos años una de las principales escuelas de arquitectura, el Instituto de Tecnología de Illinois, da una oportunidad extraordinaria a un grupo de gente.» Durante diez días el jurado emprende «una jornada para explorar, cuestionar y debatir qué significa ‘calidad’ en arquitectura en América a principios del siglo XXI.» Burdett explica que tenían claro qué no buscaban: «no buscábamos pirotecnia arquitectónica. No nos interesaban los objetos icónicos singulares que pronto pasan de moda. No buscábamos ingenuidad técnica, así fuera brillante o radicalmente novedosa.» Lo que sí buscaban era «edificios que trabajan: para la ciudad, para la institución, para la comunidad y para sus ocupantes. Edificios que tengan significado y complejidad y que enriquezcan las vidas de quienes los habitan. Vimos con cuidado cómo los edificios se relacionan con su entorno natural y artificial, con sus paisajes sociales, ecológicos y con sus ecosistemas. Nos interesó entender cómo los arquitectos usan materiales y habilidades locales, haciendo más con menos. Fuimos atentos a la manera como los edificios se pueden adaptar a lo largo del tiempo, a cómo envejecen y responden a los cambios de la vida y los usos cotidianos. Buscamos proyectos que, más allá del presupuesto o la escala, pudieran proponer nuevas tipologías para universidades, museos, instituciones públicas, galerías o vivienda al avanzar en el siglo XXI.» Estos son los seis finalistas que eligieron:

 

IMS Paulista, Andrade Morettin Arquitetos Associados, Sao Paulo, Brasil.

Foto: Nelson Kon

Un edificio cultural en varios niveles con galerías, biblioteca y cine en la icónica avenida Paulista de Sao Paulo que ofrece al  público y a los transehuntes una experiencia estructural. El concepto principal del edificio fue trasladar la planta baja del museo del nivel bajo al centro del edificio, a 15 metros sobre la avenida Paulista, creando una relación enteramente nueva entre el museo, la ciudad y sus habitantes.

 

Edificio E, Universidad de Piura, Barclay & Crousse Architecture, Piura, Perú.

Foto: Cristobal Palma

En un paisaje seco al norte de Perú, este nuevo edificio de la Universidad de Piura crea una red compleja y compacta de salones interconectados, oficinas y espacios públicos, diseñados específicamente para alojar a estudiantes de entornos desfavorecidos. El edificio representa una nueva tipología educativa creada con cuatro intereses básicos: un nuevo paisaje, el edificio ofrece espacios que pueden eniquecer el aprendizaje, enfocándose en mejorar la calidad de vida tanto como apoyar la experiencia de parendizaje; el sentido de comunidad, creando espacios no diseñados para estudiantes que trabajan juntos fuera de las aulas se contribuye a generar un sentido de comunidad; el edificio como campus, aunque compuesto de una forma definida de 70 metros de lado, el edificio se compone de 11 estructuras independientes, de dos o tres niveles de altura; espacio y clima, creando una zona confortable dentro del clima caluroso y seco del desierto del norte del Perú.

 

SESC 24 de Maio, Paulo Mendes da Rocha y MMBB Aarquitetos, Sao Paulo, Brasil.

Foto: Nelson Kon

Dentro de un sitio ajustado en medio del denso pero fragil centro histórico de Sao Paulo, esta institución ofrece entretenimiento, deporte y espacios médicos —incluyendo una psicina en el techo— a los miembros de esta asociación progresiva, todo conectado por una generosa rampa de 11 niveles. Además de transformar la estructura de un edificio existente —previamente una tienda departamental— este centro social para el entretenimiento y la cultura incluye un pequeño edificio construido para albergar el equipo técnico.

 

Museo Nacional Smithsoniano de la Histora y Cultura Afroamericana, Freelon Adjaye Bond / Smith Group, Washington, DC, Estados Unidos.

Foto: Darren Bradley

Respondiendo con dignidad al monumento a Washington y estructuras históricas vecinas, las pantallas de cobre inclinadas de este nuevo museo albergan una experiencia en varios niveles para los visitantes a este sitio. El museo aloja galerías, esapcios administrativos, un auditorio y bodegas. El planteamiento fue establecer una relación significativa con este sitio único al mismo tiempo que una fuerte resonancia conceptual con la profunda y añeja herencia africana en América.

 

Centro Cultural Teopanzolco, PRODUCTORA e Isaac Broid, Cuernavaca, México.

Foto: Jaime Navarro

Al lado de una pirámide prehispánica, los techos inclinados de este nuevo centro cultural color arena albergan un auditorio con 800 plazas y espacios para artes escénicas, ofreciendo vistas al sitio histórico y a la ciudad. El edificio se organiza alrededor de dos elementos con fuerte definición geométrica: un edificio triangular contiene el programa público y una plataforma que lo circunda contiene los espacios de apoyo, incluyendo un teatro de caja negra. La plataforma sirve de mirador hacia la ciudad y contiene patios abiertos alrededor de árboles ya existentes en el sitio. La forma triangular del techo es una gran rampa inclinada que reduce la presencia física del edificio.

 

True North, Edwin Chan / EC3, Detroit, Estados Unidos.

Foto: Jason Keen

Mediante un uso inovador de estructuras de acero galvanizado y corrugado, se crea una secuencia dinámica de esapcios interiores y exteriores que proveen alojamiento a una nueva generación de pioneros urbanos en las frágiles comunidades centrales de Detroit. Completado en menos de un año,  True North es un desarrollo que incluye nueve residencias para renta y espacios comunes, además de 30 árboles recién plantados. A cinco kilómetros del centro de Detroit, es un barrio tranquilo y espacioso. El sembrado estratégico de las casas responde a necesidades de apertura y seguridad, vistas y privacidad, socialización y aislamiento.

 

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