20 octubre, 2015

Fetichismo incubado

por Mónica Arellano | @prxcaffeinating

‘La globalización (…) se ha esforzado en mercantilizar todas las cosas, desde las fuentes a los grandes edificios. De las carreteras a la vida de la gente.’ 1

Captura de pantalla 2015-10-20 a las 11.51.32

La producción arquitectónica en nuestros días ha caído en los peores vicios mercantiles, esto no quiere decir que sea un problema nuevo sino que día con día se hace más evidente, quizá hasta un poco cínico, desbordante. Diversos artículos han sido publicados reconociéndonos dentro de esta esfera en donde se agota el oxígeno. El 7 de mayo del 2012 fue publicado un texto del arquitecto y escritor inglés Kenneth Frampton quien hace una crítica a los medios de producción del ámbito arquitectónico defendiendo la idea de que la globalización es uno de los principales detonadores del fetichismo que se incuba dentro de la profesión, el mismo que alimenta incansablemente al capitalismo.

La profesión ha sido tajada para trazar diferentes caminos, caminos dispersos que muchas veces chocan dramáticamente entre sí, Frampton defiende la idea de que la arquitectura ha caído en el juego del pan y el circo, la ceguera se ha extendido a nivel global, la profesión se encuentra en un estado de autismo, de estanco, las instituciones rotan y zigzaguean entre el movimiento moderno y las corrientes trendy, mirar al pasado es una trivialidad pero mirar hacia el futuro es una desgracia de radicales. Se trazan tajos y muros, pretiles, límites, pero nos olvidamos de trazar caminos y puentes.

‒ ¿Y qué camino queda?

‒ Tendrá que aparecer en algún momento un nuevo socialismo. Alternativas más humanas, reales y ciertas para que la vida mantenga sus credenciales de vida. Y desde luego no vendrá ese cambio, en la arquitectura, de manos de los arquitectos estrella. Han creado un mundo de edificios autistas. Han propiciado una manhattización del presente, con escalas deshumanizadas. Y no crea que la crisis se ha acabado con ellos. Sencillamente se han mudado a los países árabes y a Asia. Van siguiendo al mercado. Hasta donde les conduzca. Pero el suyo, ciertamente, es un proyecto muy limitado. Son propuestas de verdad muy estrechas. Incluso frágiles.

(…)

Diría que el 80% de lo que se construye es mediocre, por culpa de la ansiedad del crecimiento sin límites y de la especulación, que se ha convertido en el gran aliado de la arquitectura estrella.2

Una parte de la profesión de la arquitectura es proponer, gestionar, quizá hasta sugerir nuevas formas de vida que contribuyan a incrementar la calidad de ésta, pero sabiendo esto, habrá que ser conscientes de que al proponer debe hacerse bajo estrictos parámetros éticos. Convencer es fácil, pero convencer de que algo es bueno a pesar de que no lo es, nos ha llevado a los vicios que nos mantienen enclaustrados. ¿Se vale decir que no a las imposiciones?, ¿se vale cuestionar (como menciona Lina Bo Bardi) lo auténtico de lo ya manoseado? «… la casa (y la ciudad, en general) debe existir para la ‘vida’ del hombre (…) no exponer, en un espectáculo teatral, las inútiles vanidades del espíritu humano» 3

México y sus instituciones van hacia la misma dirección, no nos equivoquemos, no se pueden dar respuestas regionales a problemas globales. Sí bien, decir que estamos atravesando un periodo de crisis múltiples, resulta una futilidad, es casi imposible pasar por alto que la ciencia, la filosofía, el arte, la vida social, moral, y la arquitectura tienen vestigios de haber sido arrolladas por esta misma, hay estragos, síntomas, fiebres que traen consigo graves problemas, problemas que como dice Henri Lefebvre sirven para uso y abuso, puesto que uno tiende a encariñarse con los problemas en sí mismos, sin decidirse a plantearlos en términos solubles, sin extraer una enseñanza crítica y positiva de la situación en que aparecen, sin organizarlos en una auténtica «problemática».

‘Al final lo que queda es una masa de gente acrítica que no desafía al poder porque no sabe cómo ni por qué. No es consciente de que las calles también sirven para decir que no.

(…)

‒ ¿Y qué hacer ahora?

‒ Ser exigentes y no bajar la voz ante los excesos. Sin olvidar que hay problemas muy serios e inmediatos, como el del abastecimiento de agua en el mundo. Esta superpoblación depredadora algún día estallará. Y la arquitectura petulante no ayudará a que nada mejore.’ 4


 

1 Frampton, Kenneth ,’Mucha arquitectura ha caído en el pan y circo’ (El mundo, Lunes 7 de mayo de 2012)

2 ídem

3 Niño Hermoso, Lina Bo Bardi.

4 Frampton, Kenneth ,’Mucha arquitectura ha caído en el pan y circo’ (El mundo, Lunes 7 de mayo de 2012)

 

ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR./

Publica

El amor es un acto de resistencia

Si no nos arriesgamos a sentir, a proyectar, a imaginar algo tan abrasador, tan loco y tan lejano nos estamos condenando al olor del agua estancada y a la barda de metro y medio que nos permite ver pero no salir. Seguir haciendo ejercicios ficticios dentro de las aulas que nos mantengan dentro de lineamientos inquebrantables, nos quita tiempo para pensar que todos esos imposibles pueden ser, nos quita tiempo para imaginar que nuestra labor puede beneficiar y no perjudicar a nuestra ciudad.

Ver más
Publica

Los límites de Tschumi

Era 1976 y Bernard Tschumi alcanzaba los 32 años de edad sin haber construido obra alguna, lo cual no significaba ninguna decepción, en lugar de eso se había dedicado prolíficamente a trazar una trayectoria teórica-crítica extensa basaba en otras disciplinas como filosofía, literatura y arte, entre otras. La construcción de este pensamiento paulatinamente empujaba la arquitectura hacia la periferia, casi arrinconándola, poniéndola en juicio desde una perspectiva casi aérea, donde el pensamiento no lograría nublarse.

Ver más