5 junio, 2014

Efímero áureo

por Juan José Kochen | @kochenjj

5 La sección/proporción áurea siempre ha sido un codiciado enigma para arquitectos, artistas y diseñadores. Pero más allá de este número aritmético e irracional, la proporción se refiere tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza. En La rebelión de las formas, Jorge Wagensberg escribe que las formas que podemos encontrar en una obra de arte no son más que una copia de la naturaleza y el artista, como ser humano y por tanto como parte de la misma, percibe estas formas y las utiliza en sus obras. Este es el punto donde radica la complejidad de una copia intangible de la razón áurea. De ahí, la exploración del punto de encuentro entre los sueños, la memoria y el olvido, así como en los elementos fundamentales de la vida cotidiana que se esconden detrás de nuestras máscaras e influyen en nuestras historias personales. De esto trata la serie “Efímero áureo” de Sumie García, exhibida en la galería WHITE CREMNITZ (WTZ) (Teresa Marmolejo + Dorottya Tóth), ubicada en la calle Bolívar del Centro Histórico de la ciudad. Como parte de una exposición colectiva de los nueve artistas representados por la galería, la muestra de “Evidencias” reúne una serie de procesos artísticos, su abstracción y construcción imaginaria. Como un traslape de líneas inconexas, mapas visuales de emociones, collages, videomappings, visualidades simultáneas o simplemente como hilos áureos sobre una fachada anodina, la obra resalta aquellas sutilezas de la arquitectura que ha quedado inmersa en el tinglado urbano y su caos cotidiano. El tejido dorado sobre la imagen capturada contrasta con la (de)construcción de los elementos arquitectónicos. Wagensberg decía que “la identidad de un objeto se define por el conjunto de propiedades que lo distinguen de cualquier otro objeto del gran catálogo. Todo objeto induce una particular partición del mundo; él mismo y el resto del mundo. Por ello, dado un objeto cualquiera, se puede hablar de tres conceptos que le son propios: su interior, su exterior y la frontera que separa lo uno de lo otros. No importa cuán compacta, continua, conexa o nítida sea la frontera”. La frontera (áurea) con líneas encontradas es la que construye la proyección geométrica de los edificios con lo cual se atribuye un carácter estético a los objetos con su “Efímero áureo”. Una perspectiva, que lejos de alcanzar aquella perfección idílica de su proporción numérica, nos hace voltear hacia lo invisible de las construcciones imaginarias que se diluyen en la ciudad. 2 30.5x20 6 4 3IMG_0072 IMG_7969 IMG_7968 IMG_0076

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