20 enero, 2015

Diálogos, foros y debates (bajo un árbol). Conversación con María Bostock

por Mariana Barrón | @marianne_petite

Mariana Barrón. ¿Cómo surge un proyecto tan especializado en arte contemporáneo? ¿A partir de qué o quiénes?

María Bostock. El PAC se funda en el 2000 a partir de la inquietud de varios profesionales involucrados en el arte contemporáneo sobre tener una especie de lugar en común para promover los proyectos de arte contemporáneo que no sólo salieran de la institución. Se trataba que, en vez de sólo Frida Kahlo’s y Diego’s, promocionar el trabajo de artistas jóvenes que, la verdad, estaban haciendo muchas cosas. El proyecto de Patronato fue iniciativa de Osvaldo Sánchez, Patricia Sloan, Ana Carranza y Erik Amara -que aún siguen perteneciendo a la mesa directiva- a los que se han ido sumando otros profesionales que trabajan desde diferentes disciplinas: el mundo editorial, las galerías, curadores independientes o directores de museos. Los propios actores institucionales vieron una necesidad de tener una instancia como esta.

Mariana Barrón. Hablando un poco más del SITAC, ¿Cómo es que surge este congreso? ya que se ha vuelto un espacio importante, sobre todo en Latinoamérica.

María Bostock. El primer SITAC se hace en 2002, retomando el proyecto desaparecido de FITAC -Foro Internacional de Teoría de Arte Contemporáneo- que hizo Guillermo Santamarina en los 90 en Guadalajara. El Patronato, viendo las necesidades y los lugares en donde se debería de atacar, decidió rescatar este proyecto y hacer un simposio que pudiera ser un lugar de encuentro y diálogo entre diferentes profesionistas dedicados al arte contemporáneo y, también, tener la oportunidad de traer grandes voces de la escena internacional.

A partir del SITAC VI se hizo el programa de las clínicas, paralelo al simposio. El primero en dirigir los talleres fue el mismo Guillermo Santamarina. Funcionaron muy bien y cubría una necesidad importante dentro de la escena crítica y teórica del arte, por ello se decidió darle continuidad. En el SITAC siguiente el director de talleres fue Roberto Jacobi, luego fue Sur, sur, sur con Cuauhtemoc Medina, después con Gabriela Rangel fue Sol Henaro, entre otros.

Mariana Barrón. Este congreso es donde siempre se discute el estado del arte mexicano pero también internacional ¿Cómo se involucran estas dos partes?

María Bostock. La escena del arte contemporáneo es muy global, es muy internacional, más que nada. México empieza a figurar fuerte en la escena a partir de los años 90 y es cuando se plantea la creación del PAC. El SITAC considera muy importante tener un grupo internacional, interdisciplinario de presentadores y participantes.

Communal_lowCommunal learning in Campus in Camps, where knowledge emerges from a collective effortcentered on the drives of the participants rather than preconceived educational model.– photo: BraveNewAlps (Campus in Camps) 2012

Mariana Barrón. Justo con ello tiene relación el tema de este año junto con la directora, ¿De dónde fue surgiendo el tema de justicia a partir de los tres ejes que se plantea?

María Bostock. Cada SITAC tiene su director y gerente; el proceso de todos los años lo establece un comité asesor conformado por Sol Henaro, Sofía Olascoaga, Pablo Helguera, Benjamin Mayer, Alejandro Hernández Gálvez, Isa Benitez y Mariana Mungia. Entonces se pidieron algunos proyectos para entrar a concurso cerrado, se decidió que el proyecto de Cari Kuoni era con el que queríamos trabajar y que  tenía por tema Just Art, arte justamente o arte justo. Considerando el tema, que puede ser muy amplio, ella dictó tres líneas de trabajo: alimento, educación y género.

El proyecto de las clínicas se jactó mucho antes y, siguiendo estas tres líneas de trabajo, se ha estado investigando en tres estudios; uno, que fue en el Centro de las Artes San Agustín Etla (CaSA) de Oaxaca, sobre alimento; otro, en El Eco en colaboración con Campus Expandido y el MUAC sobre género; y uno que todavía nos queda por hacer en colaboración con Alumnos 47 para discutir el tema de educación.

Todas estas investigaciones van a tener una presentación especial caída día del SITAC y van a participar tanto los que impartieron el taller como los que tomaron el taller.

Mariana Barrón. ¿Qué podrías comentarnos sobre el trabajo de Sandi Hillal y Alessandro Petti junto con Decolonizing architecture? ¿Por qué fueron seleccionados?

María Bostock. Fueron seleccionados por un proyecto en específico, Campus in Camps. Ellos, como arquitectos y urbanistas, creen que el espacio sí tiene una influencia directa en la manera en que convivimos en el mundo. Campus in camps es una iniciativa de universidades alternativas dentro de campos de refugiados de Palestina y Gaza. A partir de esta investigación crearon un proyecto que se llama Escuela bajo un árbol (School under a tree), basado en el concepto de vecindad, donde la percepción y la capacidad que tenemos se ve influenciada por el espacio en el que estamos.

Nos interesó mucha esa parte y poder tener colaboraciones con muchos proyectos de educación alterna en México estén enfocados al arte contemporáneo o no. Se irán durante cinco días intensivos a convivir en un lugar en Tepoztlan, a comer, cenar, desayunar y estar debajo de un árbol.

Visits_lowFieldwork and walks are an essential component of Campus in Camps: knowledge transformedinto action and vice versa. – photo: BraveNewAlps (Campus in Camps) 2012

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