27 abril, 2021

Casa V

por Arquine | @arquine

Nombre del proyecto: Casa V
Arquitectos: Cherubino Gambardella
Página web: www.gambardellarchittetti.com
Superficie: 140 m2
Ubicación: Salerno, Italia
Fecha: 2020


Se solicitó la construcción de una casa-pabellón, desarrollada en un solo nivel, a partir de un pequeño edificio preexistente ubicado en un cerro del Cilento, un lugar que interactúa directamente con el paisaje circundante, formado por colinas y olivares, y con el Mediterráneo que se esconde en la lejanía.

El proyecto estuvo motivado por un  proceso de transformación. Cada bloque de construcción habla y modela la acción que, en un primer momento, se realiza a través de la mirada. Y así es como de una simple ruina nace una criatura arquitectónica.

Todo el proyecto se concibió como un trabajo artesanal realizado con una pequeña empresa local asombrada por un nuevo método de trabajo frente a los hábitos apresurados de los edificios del Cilento; un método implementado en tiempos largos y sedimentación de materiales, en consonancia con el lugar.

La huella inicial que dio la ruina estaba formada por dos cuerpos separados. El principal, en el que se desarrollaba una casa, tenía planta cuadrada, mientras que el segundo elemento guardaba el horno. La primera acción fue conectar los dos cuerpos a través de un pasillo. Sobre la misma elevación, para conectar el interior con el exterior, se crearon aberturas profundas. Un sistema de apoyo ocular para dar a quienes se encuentran encerrados en la casa una vista privilegiada hacia el bello paisaje.

De la misma forma que se tuvo que crear la conexión entre el interior y el exterior, también fue necesario crear un aislamiento del exterior ya que la estructura se colocó directamente en el suelo provocando problemas de subida de humedad. Para superar este problema, se creó una columnata de tubos de PVC naranja que funcionan tanto como cámara de aire protectora como como aumento del espesor de la pared, con el fin de aumentar la inercia térmica. Además de tener características técnicas, estos elementos rudimentarios utilizados en las obras, muchas veces abandonados, recuerdan a las pilastras, que juntas entre sí se convierten en otra, una fachada «de desperdicio», como para formar un caparazón protector que nunca toca el suelo.

ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR./