28 abril, 2020

Carta para Augusto.

por Lorenzo Álvarez

Augusto,

Flaco,

Hace algunos meses apenas te pregunte por el edificio de “IBM”, o mas bien por la torre que completa el proyecto. Me respondiste, para mi tranquilidad que era el diseño original con tu anuencia y que estabas involucrado… Me tranquilizó tu explicación y me hizo reflexionar sobre la trascendencia de hacer arquitectura. De lo que un arquitecto puede aportar a su ciudad, a su entorno y sobretodo a los usuarios particulares. Mas en el fondo me pareció increíble y profunda la posibilidad de seguir haciendo arquitectura a pesar de ya no estar aquí, y que cuando la arquitectura es buena, responsable y potente pero discreta, no la afecta mas que positivamente el tiempo, el caso de mi abuelo, en este proyecto lo demostraba una vez mas, desde algún lugar quizá estaba viendo contento como se levantaba finalmente 40 años después la torre parada sobre una columna que habrían concebido juntos tu y el en los 80 y que el proyecto seguía siendo tan vigente como cuando lo dibujaron en tiempo record. Vino a mi mente el concepto de legado y de sus implicaciones, y de lo que significaría para ti y lo que significa para mi, cuidar, proteger, extender…..Estuve seguro en ese momento que mi abuelo debía sentirse tranquilo de que tu estuvieras ahi presente para ver surgir el edificio, para seguir con la responsabilidad de hacer arquitectura como la que nos enseño de maneras muy distintas a hacer a muchos, a ti al que mas.

Tal vez no te toque ver la torre terminada, han sido días difíciles para construir, han sido difíciles para la arquitectura que quisiéramos hacer y sobre todo han sido difíciles para ti. Pero por si no estas, quiero que sepas que yo estaré para cuidar el proyecto si hiciera falta, y que estaré para cuidar los edificios que hizo el y los que hicieron juntos y sobretodo que trataré con todas mis posibilidades, de mantener vigente la forma muy particular de hacer arquitectura que los ha caracterizado a ti y a el; Hasta que me toque pasar la estafeta, cuidaré con cuidado y cariño de la memoria profesional de dos grandes arquitectos con los que comparto la pasión por este oficio de hacer arquitectura y que son mi abuelo y mi tío Augusto.

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