10 febrero, 2011

Bunker de arquitectura

por Niki Nakazawa | @nikinaka

Conversación con Bunker, oficina de arquitectura, urbanismo e investigación en la Ciudad de México fundada por Esteban Suárez en 2005 y recientemente con su hermano Sebastián Suárez como socio.

 

Niki Nakazawa (NN): ¿Cómo empezó el despacho y ¿por qué decidieron llamarlo Bunker?

Esteban Suárez (ES): Empiezo Bunker a finales de 2004, principios de 2005; en ese momento la única oficina de la que podía disponer era el sótano de un edificio que no tenía ventanas. Empecé yo y luego entró otra persona. Necesitábamos un nombre. La oficina era, literalmente, un bunker. Si se caía la Ciudad de México ni te darías cuenta. De ahí salió el nombre Bunker Arquitectura, pasó un tiempo y se fueron uniendo los demás socios: Santiago, mi hermano Sebastián y Saida. Teníamos otro socio, Jorge, que ya no está con nosotros.  Afortunadamente fuimos buscando y generando trabajo, esto hizo que pudiéramos salir del Bunker y poder tener unas oficinas más en forma.  Pero el nombre nos trae muy buenos recuerdos.

NN: En el libro encontré una sección que tenía que ver con el estilo y la idea de que no es tan importante para ustedes como despacho, quisiera saber cuál es el hilo conductor que siguen, si no es el estilo en sí.

Santiago Gitanjalli (SG): No nos gusta casarnos con ningún estilo, el hilo conductor de todos los proyectos es la investigación  y cómo responde el proyecto a su entorno directo. Antes de imaginarnos cómo va a ser el proyecto, empezamos la parte de investigación, ver el sitio y en el momento que tenemos esa información, poco a poco se va formando.

ES: No es que estamos en contra de los estilos, el problema de estar en contra de algo es que al negarlo lo estas reconociendo y estás negando tu propia posibilidad. La razón por la que no creemos que el estilo es donde está el potencial para reinventar los procesos creativos, es porque los estilos están basados únicamente en variables visuales reconocibles a primera vista. Como los grandes estilistas Tadao Ando, Zaha Hadid, Libeskind que creen tener un estilo propio y que la gente, al ver sus edificios, saben que son de ellos. Justamente al abordar un proyecto con una postura predeterminada estás negando tu propio potencial.

SG: Estás evitando el potencial del proyecto mismo, tienes la imagen de cómo tiene que ser y no ves las otras variables.

ES: En la introducción hablamos de cómo, en la historia, la arquitectura ha sufrido esta obsesión por catalogar y clasificar los diferentes estilos del medio construido; justamente queremos crear una arquitectura que vaya más allá de la clasificación. No quedarnos en la manía retrógrada de querer producir algo con posturas predeterminadas. Creemos que la arquitectura tiene para más.

NN: Hablando del proceso de investigación cuándo están por empezar un proyecto, ¿quién se involucra? ¿cómo funciona? ¿de qué parten? o pueden dar un ejemplo de un proyecto de mucha investigación.

ES: Un proyecto de investigación, porque muchas veces en la oficina no  tenemos proyectos de clientes sino de investigación que nosotros fomentamos, es el puente de la Bahía de Acapulco. Fue la necesidad de resolver la problemática de un sitio en específico, yo crecí yendo mucho a Acapulco y he visto la transformación de una ciudad que hoy en día cuenta con unos terribles problemas, no solo de tráfico en sus principales vías de conexión , sino que también tiene un problema de raíz, que es justamente una ciudad formada por dos ciudades que se están distanciando cada vez más.

NN: En su despacho, ¿tienen un equipo que hace la investigación o es parte de la metodología de ustedes los arquitectos principales?

ES: De entrada somos una oficina pequeña, pero sí creemos en la investigación. No tenemos un equipo dedicado específicamente a esto pero, conforme se presentan las problemáticas, se utiliza la parte de anteproyecto de la oficina. Justamente dividimos un poco la oficina en Anteproyecto e Investigación y Desarrollo Ejecutivo, para tener un orden.

NN: ¿Por qué decidieron hacer un libro ahora? ¿Cómo fue el proceso de investigación? ¿Tuvieron que hacer la investigación para el libro o por el modo en el que trabajan ya tenían armada esa parte?

ES: Es curioso como empezó todo el tema del libro. Acabamos de cumplir 5 años como despacho. Al principio pensamos hacer un catálogo de los proyectos como muchos de los libros que hay, entonces nos planteamos la problemática de hacer un libro, pero en el proceso nos dimos cuenta que no sólo es juntar la información, darle un buen diseño y publicarla, nos planteamos la idea de qué más podemos aportar en una publicación. Queremos hacer una publicación que vaya más allá de mostrar las fotos bonitas de proyectos o renders. Lo más difícil fue encontrar la temática, ha sido uno de los retos mas difíciles de la oficina, porque fue juntarnos a pensar: ¿En qué creemos?

NN: ¿Cómo llegaron a esa idea de oximorón?

ES: Me encantan las frases, y desde hace algún tiempo yo venía reuniendo frases oximorónicas. Tengo bitácoras llenas de oximorones. Me atrae mucho esa palabra, porque es una palabra rara que la gente muchas veces no sabe ni qué es. Estábamos justamente en la oficina platicando. Había salido la propuesta de que oximorón fuera el centro y toda la propuesta girara alrededor. Entonces empezamos a googlear la palabra oximorón, nos encontramos una imagen y dijimos —claro—, este es el concepto que amarra todo el libro. Entonces la empezamos a desarrollar. Justamente el Stop: Keep Moving, que puede ser imposible físicamente, pero conceptualmente es completamente cierto. Este vaivén de no quererte casar con posturas predeterminadas y comprender que ideas o manifiestos antagónicos se pueden complementar coherentemente en una expresión inclusiva y que haga sentido. Una arquitectura que haga una pausa pero siga en movimiento.

ES: También el ser humano tiene una obsesión por ser absoluto, pero justamente es una contradicción porque es todo lo contrario: es lo que trata de representar el  concepto Stop: Keep Moving.

NN: ¿Cómo piensan que el proceso de trabajar en este libro por ocho meses los ha influenciado en la manera en que se están proyectando ahora? ¿Les ha ayudado?

SG: Antes de esos ocho meses nunca nos habíamos puesto a pensar: ¿Bunker qué piensa? y ¿cómo lo representamos? Esos 8 meses nos ayudaron a todos a entender esta ideología y la manera en que pensamos para hacer las cosas. Fue un proceso creativo que nos fue abriendo imágenes de cómo funciona la oficina y cómo puede funcionar mejor. Es más fácil expresar lo que pensamos ahora.

NN: ¿Cuál es misión como oficina?

ES: No tenemos una como tal, pero hay una frase que nos encanta del libro que dice: Architecture is much too serious of a bussines to be entrusted to an architect. Y en eso creemos. Deberíamos de tener muy estructurado todo, pero creemos que la arquitectura debe de ir más allá. Tenemos la obsesión de estarnos reinventando y justamente esa obsesión algunas veces nos lleva a fracasos. Pero aprendemos y resultan mejores ideas y nuevos proyectos.

 

 

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