17 mayo, 2022

Arquitectura enferma

por Arquine | @arquine

 

Algunas de las piezas exhibidas: Aino and Alvar Aalto, sanatorium of Paimio, Finland. Exterior view of the south façade, 1930’s. The Alvar Aalto Foundation. Fotografía: Gustaf Welin;  de vylder vinck taillieu, psychiatric institute Kanunnik Petrus Jozef Triestplein, Melle, 2016. Vlaams Architectuurinstituut. Fotografía: Filip Dujardin; CIAM Algiers team, presentation panel on tuberculosis in Bidonville Mahieddinne, for the 9th CIAM congress in Aix-en-Provence, 1953. Fondation Le Corbusier;  Vivian Caccuri, Mosquito Shrine II, 2020. Institute of Contemporary Art, Miami. Museum Purchase with funds provided by Clarice O. Tavares, and additional support from Graham Dalik. Fotografía: Zachary Balber;  DS+R, Exhaustion, 2017. Directed by Elizabeth Diller. Commissioned by Fondazione Prada;  French children during an indoor heliotherapy session, 1937. From: Le visage de l’enfance (Paris, 1937); Philippe Rahm, The End of the Anthropocene, 2020. Photographs with thermal camera. Courtesy of Studio Philippe Rahm.

 

Inaugurada este mayo, la muestra Sick Architecture, albergada en CIVA de la Universidad de Princeton establece vínculos entre la enfermedad y la arquitectura. El discurso arquitectónico siempre se teje a través de teorías del cuerpo y del cerebro, construyendo al arquitecto como una especie de médico y al cliente como paciente. La arquitectura ha sido retratada como una forma de prevención y cura durante miles de años. Se supone que la salud es el principal objetivo del arquitecto, como ya insistía Vitruvio en el siglo I a.C. Sin embargo, la arquitectura también suele ser la causa de enfermedades, desde materiales de construcción tóxicos hasta el síndrome del edificio enfermo. La arquitectura misma se ha enfermado.

Con Sick Architecture, la curadora invitada Beatriz Colomina, Silvia Franceschini (curadora de CIVA) y Nikolaus Hirsch (director artístico de CIVA), destacan un tema que ha dado forma a nuestras vidas desde el estallido de la pandemia de COVID-19. Cada época tiene sus propias aflicciones, y cada aflicción tiene su arquitectura. La era de las enfermedades bacterianas, particularmente la tuberculosis, dio origen a la arquitectura moderna en las primeras décadas del siglo XX, a edificios blancos desprendidos del “suelo húmedo donde se reproducen las enfermedades”, como dijo Le Corbusier. En los años de la posguerra, la atención se desplazó hacia los problemas psicológicos. A menudo se consideraba al arquitecto como una especie de psiquiatra; la casa no es sólo un dispositivo médico para la prevención de enfermedades, sino que brinda comodidad psicológica o, como dijo Richard Neutra, «salud nerviosa». El siglo XXI es la era de los trastornos neurológicos, con depresión, TDAH, trastornos límite de la personalidad, síndrome de agotamiento, alergias e «hipersensibilidad ambiental» que definen la experiencia contemporánea de la arquitectura y el entorno construido.

Mientras tanto, las pandemias han regresado. COVID-19 está remodelando por completo la arquitectura y el urbanismo. El virus ha expuesto las desigualdades estructurales de raza, clase y género, provocando un llamado a la transformación social y quizás
una revolución arquitectónica. La exposición ofrece un marco histórico y conceptual más amplio para tales conversaciones,
con materiales que van desde la histórica arquitectura de cuarentena en Ellis Island y el antiguo lazzaretto en Venecia hasta
arquitectura moderna de Aino y Alvar Aalto y Henri Lacoste, experimentos de 1960 de Hans Hollein y Coop
Himmelb(l)au, así como obras contemporáneas de los arquitectos 51N4E, Elizabeth Diller, architecten jan de vylder inge vinck / Gideon Boie / Filip Dujardin, Andrés Jaque, los artistas Sammy Baloji, Mohammed Bourouissa, Vivian Caccuri,
Goldin+Senneby y Ahmet Öğüt.

La exposición va acompañada de una serie de publicaciones online en e-flux architecture cuya primera parte se publicó en 2020 y cuya segunda parte se publicará coincidiendo con la inauguración de la exposición en mayo de 2022. Los ensayos incluyen autores como Edna Bonhomme, David Gissen, Brooke Holmes, Fabiola Lopez-Duran, Elizabeth Povinelli, Meredith TenHoor y Mark Wigley, así como numerosos estudiantes de la Universidad de Princeton que han participado en los seminarios sobre arquitectura y enfermedad de Beatriz Colomina desde 2019.

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