1 marzo, 2017

Arquitectura, atmósfera y naturaleza

por Miquel Adrià | @miqadria

IMG_9053_2Restaurante Les Cols. Foto: Miquel Adrià

La trayectoria compartida a lo largo de veinticinco años de actividad por RCR (Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta) da muestra de distintos conceptos que aúnan casi tres décadas de trayectoria: la mediación con el paisaje, el espacio, la presencia del tiempo, la función pública y social, la estructura y la materialidad, el sistema y la desmaterialización. Un trabajo multidisciplinar, donde estos principios no son unívocos sino que se solapan, dejando permear sus reflexiones lúcidas y creativas sobre lo contemporáneo, no tanto desde las certezas sino desde sus ambigüedades. RCR ha desarrollado un sistema arquitectónico en el que predomina el concepto y el proceso, renunciando a la forma como premisa, para conseguir que la materia sin forma se convierta en una fuente de invención y experimentación permanente.

IMG_9027_2Casa Entremuros. Foto: Miquel Adrià

La pista de Atletismo de Olot ejemplifica su mediación con el paisaje en un espacio que confunde los límites entre artificio y naturaleza, entre su pasado agrícola y el proyecto integral de periferia urbana. La espacialidad omnipresente en la obra de estos arquitectos catalanes se manifiesta en los grandes vacíos, como en la plaza del Teatro de la Lira, en Ripoll, que es la ocupación del vacío que dejó un incendio. Para ilustrar la presencia del tiempo se muestran las bodegas Bell-Lloc en Palamós, donde la materialidad del acero-corten alberga un espacio que capta y atesora la percepción del paso del tiempo reflejado en los ciclos de la naturaleza en sus viñedos y en sus interiores iluminados con las franjas de luz natural. A su vez, RCR tienen un interés especial por la función social de la arquitectura y la biblioteca y centro para personas mayores en Barcelona es una buen muestra. Ahí se potencian las visuales y las relaciones, sumando tres funciones –lectura, recreo en el jardín y actividades para jubilados– y favorece el encuentro entre generaciones. Se crea una especie de bosque, denso y translúcido, que se abre hacia el interior de una manzana del Ensanche de la ciudad. La estructura y la materialidad se ilustran con el recién inaugurado Museo Soulages, en Rodez, con los volúmenes y los espacios interiores, hechos e iluminados a la medida de las obras de arte, donde la esencia de cada intervención es la materia, los materiales y la materialidad, estableciendo una visión cercana a partir del carácter háptico, táctil, rugoso y perceptivo entre el arte y la arquitectura.

IMG_9041_2IMG_9049_2Casa Rural. Foto: Miquel Adrià

Cada obra de RCR atesora ciertas características y va evolucionando, se sintetiza y da un paso nuevo. Existe un método, un sistema, en el que se resuelve la complejidad: la relación viva con el paisaje; la composición a base de secuencias espaciales; la función social, espiritual y comunicativa; el paso del tiempo; la fuerte presencia de estructura, volumen y materialidad; así como la búsqueda de la ligereza, la transparencia, la inmaterialidad y al mismo tiempo su contraste con lo telúrico y lo tectónico. Todo esto se expresa en obras como el crematorio en Bélgica. Y uno de sus objetivos es la búsqueda de una arquitectura transparente, sin límites, espacio puro en simbiosis con la naturaleza que tiende a las desmaterialización. Eso se consigue en la Carpa del restaurante Les Cols en Olot y en las habitaciones del nuevo hotel Le Bois Fleuri, en Burdeos.

Con este premio Pritzker los catalanes Ramón, Carme y Rafael entran en el olimpo arquitectónico con un alarde exquisito de arquitectura pura que va más allá de su forma y su función, para albergar atmósferas y fundirse en la naturaleza.

IMG_9016Estudio de RCR. Foto: Miquel Adrià

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