@Arquine:
“Architecture is the frame of life”: poco reflexionamos sobre lo mucho que influye la arquitectura en nuestra vida, esta planeación y diseño que se convierte en el trasfondo crucial de nuestras emociones y recuerdos.
Ludwig Mies van der Rohe nació un día como hoy pero de 1886 en Aquisgrán, Alemania y llegó a Estados Unidos en 1938, luego de un largo periodo en el que construyó residencias, el Pabellón de Alemania en Barcelona y tras haber dirigido por tres años la escuela de la Bauhaus.
El 2 de febrero de 1913 se inauguró uno de los edificios más icónicos de Nueva York: la Estación Central (Grand Central Station). Cien años después, esta estación de trenes no sólo sigue funcionando sino que es el sitio neurálgico de la movilidad y transición en Estados Unidos.
El siglo 20 enarboló la bandera del potencial político de la arquitectura y sirvió como escenario para la invención y puesta en práctica de los más audaces modelos de ciudad.
Desde Jane Jacobs en los ochenta, hasta el desarrollo de casas ecológicas y autosuficientes, el modelo comunitario y de espacio público ha planteado una red de servicios hacia una mejor planeación.
En marzo de este año, L&L Holding Company invitó a 11 despachos para proyectar un nuevo edificio residencial en el 425 de Park Avenue en Nueva York. Foster + Partners, Rogers Stirk Harbour + Partners, OMA y Zaha Hadid Architects fueron los cuatro despachos finalistas.
La sección prototípica y genérica de la casa o del cobertizo a dos aguas define la morfología de este nuevo museo en Southampton diseñado por Herzog & de Meuron.
Tanto Solomon R. Guggenheim como Frank Lloyd Wright murieron antes de que culminara la construcción de uno de los museos más emblemáticos de Nueva York.
El Museo Guggenheim en Nueva York presenta el proyecto multimedia del pianista Mikhail Rudy, que muestra animaciones de las acuarelas de Kandinsky con la música de ‘Cuadros de una exposición’.
Se cumplieron 11 años del cambio morfológico que sufrió Nueva York tras el desplome de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. La definición de rascacielos cambió y, por unas horas, dejó de ser un motivo para alcanzar el cielo por encima de la silueta urbana de Manhattan.