Ecosistemas y archipiélagos

18 febrero, 2013

“La arquitectura se inscribe en una ecología política y, por consiguiente, nunca puede ser algo aislado, porque no tiene más remedio que pactar con todos los otros agentes interesados, involucrados en el ecosistema. La arquitectura es un objeto permeable a la controversia; que necesariamente debe ser discutida. La arquitectura es, en definitiva, el arte de la permeabilidad

Uriel Fogué

Permeabilidad es el tema utilizado por plan:b (Felipe y Federico Mesa) para LIGA 08, una exposición en torno al reciente libro publicado por el estudio de arquitectos (enero 2013), y titulado de igual manera. La muestra pretende expandir el contenido del libro y de sus tres capítulos (ángulos, fenómenos y proyectos permeables), mediante la proyección de un material audiovisual inédito, que constituye un fragmento autónomo pero complementario a la publicación.

Este proyecto continúa la apuesta editorial mostrada por plan:b en los últimos años, luego de una primera incursión colectiva publicada como Archipiélago de Arquitectura. Un libro entendido como una geografía que acoge a distintos equipos de arquitectos colombianos. Distintas singularidades “inscritas en un solo mapa —el de  un mismo trabajo editorial y cooperativo—, multiplicidad de relaciones laborales, manifiestos, preguntas y respuestas escritas, dibujos proyectivos, imágenes afectivas y participativas,… reúnen, traen y presentan, a su vez, una variedad de espacios relacionales. Esta sencilla propiedad —su  diversidad fisiográfica—, disponible en el conjunto de expresiones de las siete oficinas de arquitectos, nos muestra un lugar contemporáneo de relaciones vivas y vivientes, un tejido arquitectónico animado y hospitalario,… siempre abierto, nunca oculto, nada solapado y menos agresivo.”

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Un libro que destaca por cinco relieves principales:

Uno. Frontera

La palabra archipiélago significa “conjunto de islas cercanas entre sí”. Por ejemplo, archipiélago de  Los Monjes. Aquel que  nos  describe el historiador  Enrique Gaviria Liévano, y que, en octubre de 1499, así lo bautizara Alonso de Ojeda, por su parecido con las capuchas de los hábitos monacales, y que después la corona española denominó Isla de Coquibacoa: “Los Monjes son un archipiélago integrado por tres grupos de rocas o islotes deshabitados y sin vegetación propia, situados en el mar Caribe a escasas 19 millas de la península Guajira.”

Pero Archipiélago de Arquitectura no nombra a un grupo de capuchas monacales de caras encerradas y oscuras, menos a siete rocas inertes. Por el contrario, nombra un espacio relacional, es decir, un tejido de relaciones; no una isla u otra, sino  la frontera común, nombra un lugar de tránsito de pensamientos y dibujos, un ámbito de contactos entre unos y otros, un puerto de intercambios entre los “diferentes” que por ahí pasan o pasean buscando al Otro que no se es,  y que lo hacen  mostrando lo que se es, ofreciéndolo con respeto y responsabilidad frente a las  posibles  desavenencias  o acuerdos. Archipiélago de Arquitectura revela una frontera hacia el conocimiento deseable: un saber democrático.

Dos. Arkhitekton o Arkhipiélagos

Los griegos llamaban arkhipélagos al mar-primigenio, al piélago-rector, al maestro Egeo,… a su mar  de congruencia poética, a la mito-geografía de la tragedia de Teseo y Ariadna,  al horizonte acuoso  del Cabo Sunion,  al  acantilado del  destino. ¡Mar de la tragedia griega, este Egeo arquitectónico, de donde viene naciendo la cultura helénica!

Los antiguos griegos llamaban  arkhipélagos a su lugar marino de tránsitos, contactos e intercambios, a su mar de incertidumbres, paradojas y certezas compartidas. Lo llamaban mar-maestro: aquel que sabe y enseña cómo se construye (un templo, un vínculo entre unos y otros difer-entes), es decir al arkhytekton.

En  Archipiélago de Arquitectura, encontramos pues, una frontera acuosa (nunca dogmas petrificados y ensimismados, obligados a estar próximos); encontramos  una confluencia o congruencia de personas-arquitectos que simplemente quiere dar la cara, que desean enseñar… pero mostrando y abriendo la labor al intercambio de imágenes, manifiestos y proyectos arquitectónicos como el arkhipélagos arkhytekton que los reúne y los confronta.

Tres. Espacio de la escritura. Arquitectura escrita

Nunca he leído  el editorial de la revista española de filosofía,  Archipiélago, y apenas conozco algunos de los números publicados. Me imagino, mediterránea que era, que las ideas de  frontera de intercambio y de  maestro-rector, no le fueron ajenas al escoger su nombre. Esta revista fue, ante todo, un espacio de la escritura. Es que  el pensamiento común necesita escribirse, sólo puede ser (compartido) si se le escribe, únicamente aparece en la escritura.

Creo que  Archipiélago de  Arquitectura en esto, justamente se asemeja: el Libro publicado en 2010, recoge y transporta un pensamiento común, entonces escrito: se trata de arquitectura de la frontera, pero escrita y editada.  De una arquitectura escrita y publicada en un libro de arquitectura pero que, en sí mismo, ya es otra arquitectura.

Cuatro. Geografía en la geometría

La portada de  Archipiélago de Arquitectura, es una carta de navegación  (un arkhytekton, un maestro-rector) que atraviesa todo el libro y que, así, “anuncia” el sentido que trae el texto:

De manera notoria y ajustada al formato rectangular del libro, lleva impresa una regla de dos coordenadas ortográficas. Un mismo troquel, en las cuatro esquinas de un polígono, más o menos arbitrario pero bien localizado, ha perforado y vaciado el espesor del libro. Y los retales circulares de letras y dibujos resultantes (puntos estratégicos de sus entrañas), han sido dejados sobre la superficie-portada a modo de archipiélago.  Entre la regla y la herramienta, entre las acciones y los desechos, entre geometrías del orden y geografías de la navegación sinuosa, surge Archipiélago de Arquitectura.

Cinco. Manifiestos

Cuando Mesa Editores Arquitectos, explica el sentido creativo de la crítica que construye en su libro, nos revela su  condición de  arkhytekton. Dice así: se trata de “extender la vitalidad del material con el que se trabaja en un nuevo material.”

Dicen, entonces a su vez, la Oficina Informal:

“Nos gusta trabajar con herramientas que dejan de ser formas de representación y sirven para explicar relaciones, para reconocer fenómenos.”

Camilo Restrepo Arquitectos:

“Buscamos operar desde y bajo un tercer orden. Un orden mediador, que permite entrecruzamientos, vínculos, relaciones.”

CTRL G + Federico Mesa:

“(…) es  constante el interés por realizar dibujos que, además de los asuntos técnicos del proyecto (proporción, geometría, técnica o escala), puedan referirnos a la posibilidad de afección de la arquitectura.”

Manuel Villa Arquitectos:

“Es imprescindible la comprensión de los procesos técnicos involucrados en los proyectos y la estructuración de estos a partir de la integración de las lógicas humanas y naturales que los generan.”

Mesa Editores:

“(…) nuestra editorial pretende mostrar la arquitectura y la cultura como procedimientos, mostrar el esfuerzo que suponen y no simplemente los resultados que arrojan. Suponemos que en el procedimiento se encuentran las razones que explican la forma y vitalidad de lo visible. (…). Pensamos que en lugar de trabajar para los libros, hay que trabajar para la interacción que ellos pueden propiciar. Lo mismo que en el caso de los edificios. En lugar de proyectar para la inauguración o el lanzamiento, hay que proyectar para que el uso de las cosas sea más pleno y gratificante.”

Paisajes Emergentes:

“(…) nuestros dibujos muchas veces resultan inútiles para la construcción, pero tenemos claro que su papel es servir como modelos intuitivos de realidades deseadas. Creemos que esa diversión desprevenida, incluso arbitraria, se transfiere a las personas, al entablar una relación con el proyecto construido. El arte también es una manera eficaz de construir un puente entre la arquitectura y otras disciplinas.”

“Nos interesa (la arquitectura) que hace de la arquitectura una infraestructura que posibilita dar soporte a ecosistemas que de otro modo no tendrían cómo existir en ese territorio y que se vuelven  especialmente pertinentes en un medio urbano.”

Plan:B Arquitectos:

“Entendemos las formas y las relaciones como hechos simultáneos. (…). Nos interesa la arquitectura abierta, que es accionada temporalmente por fenómenos transitorios. (..). Creemos que la fuerza de un proyecto está más en aspectos relacionales que en detalles constructivos específicos.”

El Archipiélago de Arquitectura,… sin dudas, espacio de enseñanza, ámbito del diálogo.

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