2 Agosto, 2016

Aparente simetría y sutiles diferencias. Gabriel de la Mora en Nueva York

por Francisco Brown | @pancho_brown

Captura de pantalla 2016-08-02 a las 11.49.15 a.m.Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Instalación en The Drawing Center, Nueva York, 2016. Fotografía: Martin Parsekian

La semana pasada se inauguró en el Drawing Center de la ciudad de Nueva York la exposición del artista Mexicano, Gabriel de la Mora denominada: Sounds Inscriptions on Fabric. La obra es una colección de 55 pares de bocinas de antiguos aparatos de sonido, coleccionados, clasificados y curados con un rigor casi arqueológico. Todas las bocinas tienen una marca única, en su mayoría de forma geométrica, y es la marca de la caja sonora moviendo por años millones de partículas de polvo a través de la ondas sónicas y atrapados en la malla protectora de la bocina. La obra, irónicamente, es muy silenciosa, prácticamente monocromática e intrigante. Sobre todo por el hecho de estar expuesta en el Drawing Center.

B 135 A y BGabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

Francisco Brown: ¿Por qué has escogido la obra de Gabriel de la Mora para presentarla en el Drawing Center?

Brett Littman: Conocí su trabajo en enero de 2014, en una exhibición en México y me llamo la atención porque en el Drawing Center constantemente estamos pensando ¿cómo uno dibuja lo invisible?, ¿cómo un dibujo lidia con extendidos periodos de tiempo? o ¿como se dibujan las ondas sonoras o la luz? Creo que lo que más me movió de las piezas fue el preguntarme: ¿es esto un dibujo? Mi respuesta fue: absolutamente sí. La obra no es producto de la mano del artista, sino una combinación de tiempo, polvo, aire y medio ambiente y nos pareció intrigante, porque al final, como institución, nos interesa hacerle la misma pregunta al público: ¿es un dibujo? Si, no, tal vez.

FB: Como curador de esta exhibición, ¿qué quieres provocar en la audiencia?, ¿qué tan importante es el componente de la provocación?

BL: El dibujo es un medio que tiene raíces muy conservadoras. Si preguntas qué es un dibujo, la inmensa mayoría te diría que es un trabajo sobre papel con lápiz. Pero esta institución, desde que fue fundada hace más de 40 años, siempre ha desafiado el concepto y la percepción del dibujo. Creo que es un medio dinámico. Desde que he sido director menos del 20% de las obras son en papel. Acá se baila, hay videos, música o un algoritmo de computadoras. Poco a poco se va desvaneciendo el paradigma poético que la obra debe estar hecha por las manos del artista. No todos deben ser tan provocativos como los de Gabriel, pero creo que esta exhibición se pregunta de forma frontal si se trata o no de dibujo.

Captura de pantalla 2016-08-02 a las 11.49.36 a.m.Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Instalación en The Drawing Center, Nueva York, 2016. Fotografía: Martin Parsekian

FB: Cuéntame sobre la curaduría y el diseño del montaje, es interesante que en la publicidad presentan las bocinas de forma simétrica, pero en la sala de exhibición están solas.

BL: Interesante observación. El montaje de la exhibición fue tan importante para Gabriel como las obras en sí. Para empezar, las bocinas no están solas, simplemente no están una al lado de la otra. La obra está vista como un todo dentro del espacio del centro, por eso es importante verlo en persona.

FB: El Drawing Center presenta el trabajo de profesionales que no vienen del mundo del arte, como Ferrán Adriá o Lebbeus Woods, ¿por qué el interés en exponer este trabajo?

BL: Para mí es esencial. El dibujo es la única forma de expresión artística que todos podemos hacer, desde científicos, ingenieros, médicos, matemáticos, músicos, etc. No todos podemos pintar o esculpir, pero todos podemos trazar un diagrama o un mapa. Para poder entender la práctica del dibujo en el siglo XXI, tenemos que ver mucho más allá de las discusiones estéticas del arte. Tengo 9 años aquí y he tratado de abrir las formas en las que nos podemos conectar en las distintas comunidades y lenguajes creativos.

marca elektra modelo CRI CRI _MG_6975 copia 2Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

FB: Gabriel, tengo entendido que la inspiración ocurrió cuando viste el patrón en la bocina de la casa de Luis Barragán hace un par de años.

Gabriel de la Mora: Todo ha sido parte de mi proceso. Como sabes, estudie y ejercí como arquitecto y, de alguna manera, se me hizo frustrante llevar el arte a la arquitectura, porque mientras la arquitectura cumpla un servicio y una función nunca sería arte. Sin embargo, 20 años después voy coleccionando elementos que han sido fabricados para cumplir una función específica que en el momento en que no la siguen ejerciendo van a la basura. Esta ha sido una especie de obsesión para mí, ver la vida de los objetos cuando ya no cumplen su función. 

Este proyecto empezó cuando visité la casa de Barragán en Tacubaya con unos amigos. Cuando vi la bocina en la biblioteca, con esta marca única, me llamo la atención por la misma razón que el arte me llama la atención: porque genera preguntas y a su vez es una pregunta en sí. Las pregunta inicial y más intuitiva fue: ¿cómo se han formado estas imágenes en las bocinas? Y vas entendiendo cómo las ondas sonoras mueven el polvo y queda atrapado en la malla que con el paso del tiempo va dejando marcadas unas siluetas que son únicas e irrepetibles, porque no las hice yo, las hizo el tiempo.

IMG_6035-webd2Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

FB: Es muy interesante la enorme atención a la organización de las obras en el espacio. ¿Por qué era tan importante para ti tanto el montaje como las piezas en sí?

GdlM: Me llamó la atención la simetría de la sala de exposición principal, que dividía el lugar en dos. Decidimos presentar la serie a través de un políptico de 110 piezas —o 55 pares de bocinas para ser exactos—  y las organizamos trazando un línea imaginaria central en la sala, donde los únicos 5 pares de bocinas que están juntos marcan el eje de la organización en la pared frontal para luego expandirse a las otras paredes del salón. Era esencial organizar la exhibición utilizando el espacio como parte de la obra. Estudiamos la simetría, que contiene a su vez pequeñas diferencias que hacen el espacio único. La sala no es completamente simétrica, sólo aparentemente. Algo que me gusta de mi trabajo es encontrar originalidad en la repetición y jugar con ésta desde sus diferencias.

gabriel-de-la-mora-IMG_3621-rec-ret-fondoblancoGabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

FB: La exhibición, las piezas y la sala en sí, todo es un ejercicio de aparente simetría y sutiles diferencias.

GdlM: Nada es idéntico en la naturaleza, nada es perfectamente simétrico, ni dos huellas digitales, ni tus ojos. Ahí siempre viene lo autobiográfico, de lo que trato de alejarme lo más que pueda, pues mi padre también se llamó Gabriel de la Mora  —y encima, tenía doble apellido: Gabriel de la Mora de la Mora. Esas cosas se quedan contigo. Además, creo que la obra tiene un carácter universal, puedes viajar por todos los países del mundo y vas a encontrar bocinas similares, pero todas muy distintas por la marca y el fabricante. Tiene esa sensación de una naturaleza que va de lo global a lo particular, con un cambio de escalas geográficas que me interesa mucho. Finalmente, es importante ese balance entre lo formal y lo conceptual, es decir un aspecto visual y formal potente, que se sostiene sobre cuestionamiento de qué es el dibujo. Y es donde entran Brett y el Drawing Center, su interés por presentar la obra ahí, porque es un dibujo que no hice yo, si no el tiempo y el sonido.

FullSizeRender 2Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

FB: ¿Cuánto tiempo te llevo armar esta colección?

GdlM: Desde el domingo 17 de noviembre del 2013 hasta la fecha. Me puse como loco a buscarlas en mercados de pulgas.

IMG_0877-webGabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

FB: Los vendedores te venden viejas bocinas falsificadas, que hacen ver como usadas para que se las compres.

GdlM: Como era el único comprando bocinas viejas por casi 3 años, se despertó mucha sospecha. Al final se quedaron sin bocinas y se pusieron a hacerlas. Las marcaban con carbón o crayola. Ellos no sabían que yo las abría. Así descubrí que las marcaban únicamente por el frente. Siempre habrá falsificaciones mientras haya alguien que esté dispuesto a comprar cualquier cosa en el mercado.

IMG_0535-webd2Gabriel de la Mora: Sound Inscriptions on Fabric, 2015. Fotografía cortesía de The Drawing Center y Proyectos Monclova

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